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“Reflexionen y recuerden que todo esto sucedió”
Lección
para el Día de Recuerdo del Holocausto y el Heroísmo
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imprimir el plan de lección pulsen aquí.
Destinado a alumnos de escuelas secundarias
Estructura de la lección:
Razonamiento para el docente
En este plan de lección:
“Reflexionen y recuerden que todo esto sucedió”, que se centra en el
testimonio del escritor y sobreviviente de Auschwitz, Primo Levi,
intentaremos examinar una dimensión de la vivencia de los prisioneros en
el campo [de concentración]. La dimensión sobre la cual elegimos
enfocarnos es la del idioma, y más ampliamente, la comunicación
intra-personal: la comunicación entre los prisioneros durante la época
de su prisión y la comunicación entre ellos y el mundo tras su
liberación. A continuación se presenta
una definición léxica del término “idioma”:
“El idioma es un medio que
sirve para la organización de cualquier tipo de información, y por lo
general es también un medio de comunicación para la transmisión de
información. El idioma es un sistema de mensajes y signos diversos que
tienen un significado y que se transmiten entre los participantes en un
proceso cíclico; uno transmite el mensaje, otro lo recibe, reacciona a
él transmitiendo otro mensaje propio, y así se repite una y otra vez”.
¿Se acomoda esta definición
a lo que sucedió en “el mundo de los campos”? Durante la época de
prisión, y especialmente tras la liberación, ¿sintieron los
sobrevivientes que podían transmitir su terrible experiencia a personas
que no estuvieron en los campos por medio del idioma, por medios de
comunicación ordinarios? ¿O
quizá, ya desde dentro del mundo de los campos y también después de la
liberación, sintieron los prisioneros y los sobrevivientes que ese
mundo, además de la ruina y las cicatrices que deja en ellos, les
obstruye también los canales de comunicación y el idioma ordinarios?
Introducción –
La lucha de la memoria frente a los intentos de desdibujarla
“Toda la historia del
‘Reich de los Mil Años’
puede ser releída como una guerra contra la memoria...”[1], escribió Primo Levi,
escritor y sobreviviente de Auschwitz . “La batalla por la memoria” fue
declarada ya en los primeros días del gobierno nazi, con la quema de los
libros en Alemania. La lucha por la destrucción de la cultura, el
empujar a los judíos afuera de la sociedad humana, la negación a ellos
de los derechos básicos y lo más terrible: la negación del derecho a la
vida a través del asesinato en masa. También después del asesinato
continúan los esfuerzos para borrar la memoria y para no dejar recuerdo
alguno del crimen – ni documentos ni tumbas. Aquel entusiasmo cruel y
destructivo que fue uno de los signos de la guerra del Tercer Reich
contra los judíos continuó sirviendo a los asesinos en sus esfuerzos
para exterminar todo lo que podría aludir a la existencia de los judíos
y al hecho de su aniquilación. Los documentos que nos legaron los
muertos y los testimonios que nos han sido entregados de boca de los
sobrevivientes ayudan al rescate de las figuras de los asesinados desde
el abismo del olvido, adonde los alemanes trataron de meterlas.
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“Muchos de los sobrevivientes recuerdan que los soldados de la SS se divertían
lanzando advertencias cínicas a los prisioneros: “sea cual sea el fin de esta
guerra, nosotros ganaremos la guerra contra ustedes; no quedará ninguno de
ustedes para dar testimonio; incluso si se salva uno, el mundo no le creerá.
Quizá sospechen, lo debatan, los historiadores lo investiguen, pero no habrá
certidumbre, porque destruiremos todas las pruebas junto con ustedes. Y en
caso que quede una prueba cualquiera y alguno de ustedes sobreviva, las gentes
dirán que los eventos que ustedes relatan son demasiado monstruosos para que
sea posible creerlos: dirán que esas son exageraciones de la propaganda de los
aliados, y le creerán a los que lo refutan todo: a nosotros y no a ustedes,
nosotros dictaremos la historia.” [2]
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-
¿Con qué fuerza
pudieron las víctimas – las que sobrevivieron y las que no sobrevivieron -
enfrentarse a los opresores que se pusieron como meta la exterminación total de
la entidad judía?
“No me lo
Imaginé” – La víctima frente a la realidad del campo [de concentración]
El tema principal del Día
del Recuerdo al Holocausto y el Heroísmo es el de “Testigos y
Testimonios”. Este plan de lección examina el testimonio como uno de
los medios importantes en la batalla por la memoria y la lucha contra
los intentos de refutación de los asesinos. El tema del testimonio
será discutido en el plan de lección principalmente a través de los
escritos de Primo Levi, los cuales presentarán la complejidad de la
entrega y la transmisión de los cuentos de los sobrevivientes a las
generaciones siguientes. Esta complejidad se expresa, entre otras
cosas, en la dificultad de los sobrevivientes de interiorizar los
eventos al ocurrir éstos y en las dificultades que emergen luego, cuando
los sobrevivientes tratan de contar lo sucedido a personas que no
vivieron el Holocausto en carne propia. De hecho no sólo a
nosotros, como sociedad y como individuos viviendo después del
Holocausto, nos es difícil entender que se trata de una historia humana
que tuvo lugar en el siglo veinte. Las víctimas mismas sintieron esta
sensación ya entonces, dentro del averno. Aliza Baruj fue expulsada
el 9 de abril de 1943 en el segundo transporte enviado de Saloniki
[Tesalónica] a Auschwitz. Cuenta de su llegada al campo:
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“No
mucho tiempo después entramos por las puertas de Auschwitz. Inmediatamente al
entrar al área del campo me di cuenta de decenas de personas vestidas con ropas
rayadas, como aquellos que vi en la rampa [plataforma]. Aunque llevaban
sombreros a rayas sobre la cabeza, me di cuenta que estaban rapados, casi
calvos. Ingenuamente pensé que esto era un hospital para enfermos mentales, y
que a nosotras las chicas nos trajeron como enfermeras para cuidar de esos
locos. Ni se me ocurrió que al poco tiempo me vería como ellos.” [3]
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Primo Levi,
sobreviviente de Auschwitz, escribe:
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“Sucedía,
especialmente entre prisioneros que no entendían alemán, que no sabían siquiera
en qué punto de Europa se encuentra el campo donde se hallan, tras haber llegado
a él por un cansador viaje de torturas sin objetivo y en carros sellados. No
sabían de la existencia de otros campos, quizá inclusive a una distancia de sólo
unos pocos kilómetros [...] Brevemente, él [el prisionero] se sentía dominado
por una estructura de violencia y amenaza, pero no podía dibujar en su
imaginación una concretización de dicha estructura, porque las necesidades del
momento ataban a sus ojos al suelo...”
[4]
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- ¿Qué símiles utiliza Aliza en la
descripción de su llegada a Auschwitz?
-
De acuerdo con los
pasajes que ustedes leyeron, ¿qué hace que sea difícil para los testigos
describir el lugar donde se encuentran?
Aliza Baruj examina la
nueva realidad a la cual fue lanzada por medio de conceptos tomados del
mundo normativo del cual llegó. La conciencia humana no podía entonces,
y también hoy le es difícil, imaginarse una realidad como la realidad de
los campos, y con mayor razón interiorizarla. Además de la falta de
orientación cognitiva y sentimental del individuo, la realidad en los
campos estaba estructurada desde un principio y adrede según el
propósito de los alemanes como una realidad deshecha, destrozada, que no
puede ser entendida. En su libro HaZehu Adam? (Si Esto Es un
Hombre), Primo Levi escribe que una de las frases esenciales para la
supervivencia en el campo era: “no tratar de entender”, dado que tal
intento se basa en la vida previa al campo y era totalmente falto de
esperanza en el mundo de los campos.
“¡Cuanto
Tengo Para Contar!” – El testimonio como esperanza y el temor a la “mudez” del
testimonio
En su libro HaZehu Adam?
(Si Esto Es un Hombre), Primo Levi describe un sueño/visión
suyo sobre el futuro:
“Aquí se encuentra mi
hermana y unos cuantos amigos, no tengo en claro cuales de ellos
exactamente, y muchos otros. Todos escuchan. Yo relato acerca de la
sirena: tres timbrados, la cama dura, el vecino al que trato de mover
pero temo que se despierte porque es más fuerte que yo. También cuento
acerca del hambre que nos asedia aquí y la inspección de piojos, y sobre
el cappo que me dio golpes en la nariz y luego me mandó a lavarme la
cara por la sangre. Disfruto mucho estando en casa, entre amigos, un
goce físico, que no se puede expresar en palabras. ¡Cuanto
tengo para contar! Pero me doy cuenta que no escuchan con atención. Al
contrario, son realmente indiferentes: conversan entre ellos sobre otros
temas como si yo no estuviera entre ellos. Mi hermana me mira, se
levanta y se va sin decir nada. Un pesar infinito se
extiende por mi cuerpo. Así recuerdo los dolores de mi infancia lejana:
dolores frecuentes de niño
que no tienen una sensación de aspectos secundarios como los del hombre
adulto poseedor de múltiples experiencias; dolor puro por el cual los niños
lloran. Será mejor que regrese a la realidad: y esta vez abro los ojos
para estar seguro que realmente estoy despierto.
El sueño
aparece todavía frente a mis ojos, real, y aunque ya estoy despierto, me
sigue causando un temor profundo: éste no es un simple sueño:
desde que llegué al campo ya lo he soñado
varias veces, con sólo pocos cambios. Ahora, en conciencia total,
recuerdo que ya le conté a Alberto sobre mi sueño,
y para mi sorpresa me respondió que ése era también su sueño
y el sueño
de muchos otros, quizá de todos. ¿Por qué? ¿Por qué los tormentos
diarios se convierten en el alma de todos en exactamente la misma visión?
A saber: nosotros contamos sobre nuestra vida aquí, y nadie quiere
oírnos”.
[5]
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El único refugio de la realidad del campo estaba
en la retirada al mundo interno, a los sueños
estando despierto, a dormir y soñar, e incluso
ellos no se daban por sentado como en el mundo normativo. Encontramos
que las adversidades del campo continúan acompañando
a Primo Levi incluso en sueños. Cuando logra
dormirse y aparentemente se desconecta de la realidad, su sueño
se convierte en pesadilla. Levi expresa el temor a que incluso si él y
parte de sus compañeros logran sobrevivir, no
será posible entregar y transmitir la realidad del campo afuera del
mundo de los campos. Se entiende de sus palabras que lo único que
podría redimir a los prisioneros del campo, fuera de la liberación, es
el hecho del testimonio. El testimonio hace que el evento sea presente
y lo coloca en la memoria, es lo que en el futuro dará validez a las
experiencias de los prisioneros en el presente, y con ello les da
significado. El testimonio, cuya condición fundamental de existencia es
que los prisioneros queden en vida, es también una victoria – aunque sea
una “alegría de pobres”, debido a los millones asesinados – es el mejor
instrumento de la guerra contra el intento de los alemanes de desdibujar
la memoria.
- ¿Qué es lo que le causó a Primo Levi tanto sufrimiento que trata de
escapar de él regresando a la realidad del campo?
- ¿Se refuta a este temor?
¿De
dónde viene la “mudez” de sus palabras?
¿Qué es lo que podría
constituir una división entre el testigo y sus oyentes?
Los dos pasajes siguientes aclaran las
dificultades de la transmisión del testimonio:
Guidón Hausner, el fiscal acusador por parte del Estado de Israel en el
juicio contra Eichmann, cuenta de su encuentro con los testigos:
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“En las reuniones con los testigos emergieron inmediatamente problemas sin
precedente. La reacción de algunos era: “¿Quizá
encuentre a otra persona? Temo no poder soportarlo” [...] Otros temían que no
les crean. “Cuando me escondí tras la represión de la rebelión del ghetto de
Varsovia pensé que yo era el único que quedó vivo de los millones de judíos en
Polonia y que debo vivir para contarle al mundo lo que pasó”, me dijo un
testigo. Y cuando él y otros sobrevivientes emergieron de lugares de escondite,
de los bosques y los campos [de concentración], sintieron un impulso inmenso de
contar. Mas cuando empezaron a desahogarse, los relatos eran tan horripilantes
que el oyente parecía expresar dudas acerca de la veracidad de sus detalles”.
[6]
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Jean Améry escribe en su
libro MeEver LaAshmá ulaCapará (Más Allá de la Culpa y
la Expiación):
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“Las torturas, en las
cuales el otro nos convierte en cuerpo, borran la contradicción de la muerte y
nos dejan para tener la vivencia de nuestra propia muerte [...] Fuera
de ello no hay nada que decir. Las
calidades de sensaciones no se pueden comparar así como tampoco se pueden
describir. Ellas marcan el límite de la
capacidad de compartir algo con el prójimo por medio del idioma”.
[7]
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La misma dificultad de
interiorizar que experimentaron aquellos que llegaron al campo
aparentemente emerge también en aquellos que oyen acerca de estos
sucesos a través de los testigos y que no los vivieron en cuerpo
propio. Cuando el testigo transmite la vivencia desde la experiencia al
idioma, y la coloca en el presente de los oyentes, se encuentra con una
dificultad: el idioma es el medio principal de comunicación de nosotros,
los humanos, pero el significado de las palabras no es, y no puede ser,
idéntico en el mundo normativo y en el mundo de los campos.
- ¿Cómo se puede superar a estas barreras?
“Erigir un
Puente para los Testigos” – El juicio de Eichmann y la
historia personal
de los sobrevivientes del Holocausto
Uno de los primeros sucesos que ayudaron a
romper la barrera de la “mudez” es el juicio de Eichmann, que tuvo lugar
en 1961. Testificaron cerca de cien sobrevivientes del Holocausto, de
los cuales algunos se habían encontrado con Eichmann o estuvieron en
contacto directo o indirecto con él, y muchos de los otros dieron su
testimonio para echar un poco de luz sobre las dimensiones del
Holocausto.
- ¿Cómo puede la situación en la corte aliviar a los sobrevivientes al
venir a dar sus relatos? ¿Qué hay en esta
situación que permite que los sobrevivientes hablen y que la sociedad escuche?
-
El testimonio en la corte tiene un propósito definido – ayudar al
suministro de evidencia. En el juicio de Eichmann, los testigos tenían un
propósito – condenar a Eichmann.
- El
diálogo estaba estructurado. Hay una persona externa (abogado, juez) que
conduce al testigo a tratar ciertos temas. Se formulan preguntas al testigo que
lo conducen a atestiguar exactamente sobre el asunto para el cual se reunió la
corte.
- El testimonio en la
corte está destinado a dar información factual – la corte distingue entre la
exposición de los hechos de manera pertinentes al asunto y la expresión de
sentimientos, sensaciones, etc., o de todo detalle que no es pertinente.
- En la corte se hace
uso de un mundo de conceptos único y definido, que permite hacer frente de
cierta manera a los obstáculos del idioma. Por otro lado, el mundo de los
términos legales restringe al testigo en cierta medida.
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“Para lograr condenar a Eichmann era suficiente dar derecho de palabra a
los archivos. Incluso bastaba parte de ellos para condenarlo diez
veces. Pero yo sabía que necesitábamos más que eso. Necesitábamos la
reconstrucción viva del desastre nacional y humano en dimensiones
gigantescas, incluso si la reconstrucción fuera sólo un eco débil de los
propios eventos, por ello, tras profundizar en el asunto, decidí llamar
a testigos, tres veces la cantidad que la oficina 06 preparó como anexos
a los documentos e incluso más. Decidí que el juicio se apoyaría en dos
columnas centrales: evidencia escrita y testimonios verbales“.[8]
“Ya desde las primeras
reuniones con estas personas me di cuenta que no son testigos ordinarios
capaces de recordar detalles, de presentar en la corte una reconstrucción
razonable del hecho, por más impresionante que fuera... En este juicio se pidió
a los testigos revivir un golpe físico continuo. En la sesión pre-juicio ciertos de ellos dejaron de expresarse de
manera sucesiva y empezaron a conversar como a través de niebla. Sus relatos, que hasta esa etapa fueron
precisos y claros, se volvieron cortados e indefinidos. Es difícil describir en términos concretos
los eventos de otro mundo. Para
erigirles un puente a estos testigos y llegar a ellos hay que superar primero
serios obstáculos emocionales.”
[9]
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El juicio de Eichmann constituyó en gran medida un
primer puente para el encuentro de la historia privada del sobreviviente
con el público. En cierta medida, a través de este juicio lograron
sobreponerse al problema del idioma, ya que el juicio fue celebrado por
abogados profesionales, en un marco legal estructurado, con idioma y
reglas claros. Los testigos se sintieron más seguros en el banquillo de
testigos – que otorgó validez y credibilidad a sus palabras. Todo ello
permitió también a la sociedad entera oír con corazón abierto el duro
contenido de los relatos de los testigos.
Resumen
Si Esto es un Hombre[10]
Primo Levi
Ustedes que viven
sin molestia En residencias
seguras; Ustedes que
encuentran comida caliente y rostro amigo Al volver a casa al
atardecer: Observen y vean si
esto es un hombre El que trabaja en
un pantano frío; Él, que no conoce el
descanso y lucha Por un pequeño pedazo de pan. Que se convierte en
mortal por un “sí” o “no”. Observen y vean si
esto es una mujer. La que no tiene
nombre ni cabellos; A la cual no le
quedan fuerzas para recordar, Como una rana en un
día de invierno y hielo. Reflexionen y
recuerden que todo esto sucedió Y se quedarán estas
cosas: Que yo les ordeno Grabadas en su
corazón. Y las repetirán a
sus hijos Al regresar a casa
y al ir en los caminos,
Al acostarse y al
levantarse. Y si ustedes callan
– que se destruyan sus casas
Y les aflija la enfermedad
desde los pies a la cabeza Y también sus descendientes
les volteen la cara |
Al hacer un resumen de la actividad, sería
adecuado discutir la importancia del testimonio a pesar y tomando en
consideración a las limitaciones y la complejidad que involucra. Se
puede dirigir las siguientes preguntas a los alumnos:
- ¿Cuál es la importancia de los testimonios para la transmisión y la
entrega del relato del Holocausto?
- ¿En qué lugares se ven los alumnos mismos expuestos a testimonios, y
cuáles son sus sensaciones respecto a dichos testimonios?
- ¿Qué papel nos asigna Primo Levi? ¿Y qué peligros ve
en el olvido?
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“Y se quedarán
estas cosas: Que yo les ordeno Grabadas en su
corazón. Y las repetirán a
sus hijos Al regresar a casa
y al ir en los caminos’
|
En estas líneas Levi hace hincapié a que toda
lectura de libros de memorias, testimonios y testamentos nos convierte a
nosotros, los lectores, en portadores de la memoria y eslabones en la
cadena de la inmortalización.
A la luz de esto, como pregunta de resumen, se puede discutir con los
alumnos la cuestión del papel de ellos, la tercera generación, en la
inmortalización del Holocausto, y qué medios pueden usar para cumplirlo.
[1] Primo Levi,
HaShok’im vehaNitzolim (Los Hundidos y los Salvados),
Editorial Am Oved, 5751, página 23.
[2] Primo Levi, HaShok’im
vehaNitzolim (Los Hundidos y los Salvados), Editorial Am Oved, 5751, página 9.
[3] Ygael Shajar, Ho Madre Sipur
Ahava BeAuschwitz (Oh, Madre – Historia de Amor en Auschwitz). Editorial Yad Vashem 5762, página 128.
[4] Primo Levi, HaShok’im
vehaNitzolim (Los Hundidos y los Salvados), Editorial Am Oved, 5751, página 13.
[5] Primo Levi, HaZehu Adam? (Si Esto es un Hombre),
Editorial Am Oved 5749, página 63.
[6] Guidón Hausner, Mishpat
Yerushalaim (El Juicio de Jerusalem), Editorial Lojamei haGetaot a
nombre de Itzhak Katzenelson y HaKibbutz haMeujad 5740, páginas 296-297.
[7] Jean Améry, MeEver LaAshmá
ulaCapará (Más Allá de la Culpa y la Expiación), Editorial Am
Oved 5760, página 79.
[8] Guidón Hausner, Mishpat
Yerushalaim (El Juicio de Jerusalem), Editorial Lojamei haGetaot a
nombre de Itzhak Katzenelson y HaKibbutz haMeujad 5740, páginas 295.
[9] Guidón Hausner, Mishpat
Yerushalaim (El Juicio de Jerusalem), Editorial Lojamei haGetaot a
nombre de Itzhak Katzenelson y HaKibbutz haMeujad 5740, páginas 297.
[10] El poema Si Esto un Hombre,
del libro HaZehu Adam? (Si Esto es un Hombre), Editorial
Am Oved 5749, página 9.
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