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“Sé mi Amigo, Sé mi Hermano...”
Los niños y los jóvenes en el Gueto de Teresienstadt.
Clase para el Día de Recordación del Holocausto y el Heroísmo

Destinado a alumnos de escuelas secundarias

Duración de la clase: Una hora y media.

Racional

Durante el Holocausto se debilitaron todas las estructuras sociales judías, y la vida cotidiana se perturbó debido a la obligación de huir de un lugar a otro, y de ocultarse de la amenaza de la muerte. La estructura más afectada fue la de la familia: muy frecuentemente los padres no podían defender a sus hijos, ni impartirles los valores en los cuales creían. Esto produjo una conmoción social, dado el papel decisivo que los padres tienen en la determinación de la identidad y el destino de sus hijos.

En esta clase estudiaremos acerca del marco alternativo para la célula familiar - los hogares y casas para niños - que se levantaron en el ghetto de Teresienstadt, y cuyo objetivo era establecer una barrera de separación con la dura realidad del ghetto y brindarles a los niños y niñas una niñez todo lo normal que fuera posible - estructura educativa, juegos, amigos y demás. Este marco ocupó un papel importante en la determinación del camino de los niños en este período, aumentó su fuerza y elevó su esperanza, en esos días tan difíciles.

Introducción

Desde diciembre de 1941 miles de judíos fueron deportados al ghetto de Teresienstadt, que se levantó sobre el terreno de una ciudad amurallada que había servido de alojamiento del ejército checo. La ciudad se encuentra en Noroeste de la República Checa. El ghetto fue puesto bajo el comando de los hombres de la SS, y su vigilancia asignada a los gendarmes (policías) checos, y fue por medio de estos que los residentes judíos lograron mantener un contacto con el mundo.

En el ghetto de Teresienstadt estaban prisioneros principalmente judíos checos, pero también de Alemania, Austria, Holanda, Dinamarca y Hungría. El ghetto estaba concebido como un campo de tránsito, antes de la deportación gradual de los judíos a los campos de exterminio. Más adelante, en 1944, sirvió para ocultar el asesinato (la perpetracion) de los judíos de Europa al presentarse como “comunidad judía modelo” con su “administrador judío independiente”. Los líderes checos apoyaron este programa, en la esperanza de evitar de este modo la deportación de los judíos al Este, y mantener a los judíos checos en su patria hasta el final de la guerra.

Durante los primeros meses las condiciones de vida en el ghetto no diferían mucho de las condiciones en otros ghettos nazis. En enero de 1942 salieron del ghetto los primeros deportados hacia Riga, capital de Letonia, y desde entonces, no desapareció de sus habitantes el terror de la deportación, durante todos los días de existencia del ghetto.

En setiembre de 1942 creció la población del ghetto hasta la cifra récord de 53,000 habitantes sobre un terreno de 115,000 metros cuadrados.

La vida en el ghetto era regida por el “Consejo de Ancianos” (Aelternsrat), integrado por los líderes de los judíos. A la cabeza del consejo se hallaba Iaacov Edelstein, seguido por el sociólogo Paul Epstein y Rav [rabino] Biniamin Marmelstein de Viena. Al Consejo le fue impuesta la cruel obligación de confeccionar las listas de los candidatos a la deportación, y asimismo estaba en sus manos la organización del trabajo en el ghetto, la distribución de los alimentos, el alojamiento de los deportados nuevos, los temas de la sanidad y la salud, la atención de los ancianos y los jóvenes, los aspectos culturales, el mantenimiento del orden en el ghetto, y otros.

La superpoblación del ghetto era difícil de soportar, y la alimentación deficiente, y miles de judíos se apretujaban en las barracas más grandes. El ghetto sufría enfermedades y epidemias. Como resultado de ello, en 1942 murió el 50.4% de la población del ghetto. Debido a la enorme estrechez se decidió separar a los niños prisioneros de los adultos. La estrechez generaba situaciones negativas como el hambre que aumentaba continuamente, la angustia espiritual y hasta los robos. Además de estos sufrimientos, cada día ingresaban a Teresienstadt más y más transportes (envíos), al mismo tiempo que salían de allí los transportes hacia el este, hacia destinos desconocidos. El terror a la deportación se cernía todo el tiempo sobre las cabezas de los habitantes del ghetto, y la ilusión de que entre las murallas del lugar pudiera existir una ciudad judía autónoma se esfumaría rápidamente.

Apertura: Discusión en clase

  • Piensen en el mundo que conocen: ¿Cuales son, en su opinión, las cosas necesarias para que los niños se encuentren en un entorno ordenado y normal?

La docente leerá los testimonios que siguen y discutirá sobre ellos brevemente con los alumnos.
“De allí salí luego por tren hacia Terezin, pero el tren no llegó exactamente hasta el ghetto. Se detuvo unos cuatro kilómetros antes del ghetto. Cada uno tenía que tomar su valija y caminar con ella con la nieve hasta las rodillas. Había niños pequeños, había niños llorando, había niños de mi edad, y de pronto dejaron de ser niños. Sucedió en un instante, la infancia terminó. ¿Quién podía ayudarte?”
Eva Arben, archivo de testimonios de Yad Vashem.

“Los padres, si habían llegado a Terezin junto a los niños, o sólo las madres con niños, se alojaban en grandes barracas, hombres y mujeres por separado. Allí dormían en tarimas de dos o tres pisos o en bloques, esto es en casas de las que se había desalojado a la población civil checa. Allí dormían al principio en el piso, sobre un solo colchón, o dos [...] La mayoría de las madres estaban obligadas a salir a trabajar, y por ello se constituyeron los hogares, que en el estado presente eran el mejor entorno que se les podía ofrecer a los niños.”
De las memorias de una niñera en el hogar para niños L318, en: Moradas para niños en el ghetto Teresienstadt, Casa de Terezin con la colaboración del encargado de jóvenes y sociedad, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 1997, pág. 8

  • ¿Con que dificultades tuvieron que enfrentarse, a su juicio, los niños al llegar a Teresienstadt, y que sucedió con su mundo de la infancia?

Ya en los primeros días de existencia del ghetto, los niños y los jóvenes eran una de las ocupaciones fundamentales de Iaacov Edelstein, presidente del Judenrät [Iudenrat, “autogobierno” de los judíos]. Para mejorar las condiciones de alojamiento de los niños, la conducción judía promovió el traslado de parte de los niños a hogares especiales (denominados “heim” [casa en yiddish]), en los edificios públicos. El objetivo era, junto con la mejora de las condiciones físicas, construir para los niños marcos educativos en los cuales pudieran recibir la educación común que necesitan los niños de su edad, y alejarlos de las influencias negativas del ghetto. Así lograron los niños un hogar para su educación y para raciones de alimento mayores que las de los adultos, y durante todo el día estaban bajo la supervisión de instructores. Por lo tanto, muchos eran los padres que preferían que los niños estuvieran separados de ellos, en los hogares. Esas circunstancias generaron una realidad de vida única.

Parte A: Los padres y sus hijos en Teresienstadt

Los padres tienen un papel crucial en la formación de la identidad de los hijos y en su destino - la materialización de la imagen que los niños tienen de sí mismos, la realización de sus aspiraciones personales, y la consolidación de los valores que van a guiar su vida. Estas relaciones se asientan sobre la proximidad y la dependencia mutua Los niños necesitan al progenitor adulto que atienda a sus necesidades básicas - alimento, techo, y amor incondicional. El desarrollo de los niños y la estabilidad de su mundo interior dependen en gran medida de las posibilidades de los padres de cumplir con esos papeles.

  • ¿Podían los padres continuar cumpliendo con su papel en las condiciones de vida del ghetto Terezin?

Los alumnos se dividirán en cuatro grupos. Cada grupo trabajará sobre uno de los temas relacionados con las dificultades en la vida cotidiana de los niños al vivir separados de sus padres, con la ayuda de la lista siguiente de Preguntas para la discusión

Tema 1: Extrañando a mamá

"14 de noviembre de 1944, hora 21:30
Hoy estoy muy triste. Tengo ganas de escapar luego del trabajo. No me falta nada, sólo una mano cálida y suave que me consuele y me alegre. Estoy aquí, entre personas extrañas, y pensé que estaba preparada para estar sola. Extraño a mamá. A veces sin consejo. No tengo a quién dirigirme [...] Siento mucho que mamá no esté [...] me falta, me falta su amor de madre [...]"
T. Herman. “También aquí está permitido soñar y amar”, Compendio de la Herencia, Herencia y Biblioteca Obrera, 1989, pág. 206

Tema 2: La vida sin padres

"Y así fue que nos permitieron visitar a nuestros padres después del trabajo, lo que hacíamos con la mayor frecuencia posible, sin decir nada al ver que ellos mismos estaban hambreados [...] Mi padre estaba orgulloso de presentarme ante los demás habitantes de la casa. Vi su rostro radiante y eso despertó en mí el mismo día una sensación buena, aunque triste."
Testimonio de Carla Rave, nacida Keren, Esquirlas de Infancia, Casa de los Luchadores de los Guetos y el Kibutz Unido, Israel 1993, Pág. 60

"Luego de mi llegada a Terezin me alojé en una barraca. Desde los primeros días mi gran sueño era llegar a un “heim”, un hogar para niños [...] me llevaron hacia adentro unos jóvenes sonrientes, allí pude cambiar el rostro adusto que tienen los que disputan todo el tiempo [...]"
Casa 015, H.V. de 16 años, Madre querida, si te hubiera contado - Composiciones del ghetto Terezin, Anat, Israel 1986, Pág. 12

Tema 3: El papel de los amigos

"Otra experiencia inolvidable la tuve en el “Heim”, el hogar: Hace una semana mamá se sintió muy mal, y necesitaba mucho alguna galleta. Les conté a las chicas que me sentía desgraciada, porque no tenía nada para darle a mamá. Las chicas no dijeron nada, pero por la noche encontré sobre mi cama un atado de galletas. No pude tan siquiera decir gracias, tan emocionada estaba. Y entonces las chicas me dijeron que podía pedirles siempre que necesitara algo para mamá."
H.R. de 16 años, Casa 29, Madre querida, si te hubiera contado - Composiciones del ghetto Terezin, Anat, Israel 1986, Pág.25.

"La misma noche, el once de agosto, volví a casa, al “Heim”, al hogar. Estaban allí todas las chicas, y la mesa estaba cubierta de regalos [...] las chicas comenzaron a arremolinarse a mi alrededor y a bendecirme lo que era tan hermoso y conmovedor que mis ojos se llenaron de lágrimas y no era capaz de hablar [...] Sentí la hermosa sensación de que me querían. Mi corazón se llenó de calor y bienestar, como hacía mucho tiempo no pasaba, y por la noche me dormí, después de mucho tiempo, serena y feliz."
H.R. de 16 años, Casa 29, Madre querida, si te hubiera contado - Composiciones del ghetto Terezin, Anat, Israel 1986, pág. 24.

Tema 4: La vergüenza y la falta de privacidad

"Recuerdo a mi madre, que trabajaba en la limpieza en L-417 y por las noches dormía en el Ksartkin (barraca), y cuando iba a visitarla en sus momentos de descanso, no me sentía tranquila. La barraca era muy grande, y vivían en ella 100-120 mujeres. No pude golpear la puerta para pedir permiso para entrar. Más de una vez entré y me encontré con una mujer que se desvestía o yacía sobre su cama, y todo eso me resultaba desagradable. Me avergonzaba. Por eso prefería llamarla para que saliera y estuviéramos juntas afuera."
Testimonio de Eli Bechner, nacida Keren, Esquirlas de Infancia, Casa de los Luchadores de los Guetos y el Kibutz Unido, Israel 1993, Pág. 59

En el Ksartkin (barraca) no había para la persona ninguna privacidad, ni cualquiera tenía la posibilidad de hacer algo, estudiar o quizás leer..."
Casa 015, H.V. de 16 años, Madre querida, si te hubiera contado - Composiciones del ghetto Terezin, Anat, Israel 1986, Pág. 12

Preguntas para la discusión en grupos

  • ¿Las viviendas separadas de los niños, sin los padres, cambiaron desde su punto de vista el sentido de la relación entre padres e hijos (distancia, proximidad, deterioro de la autoridad y demás)?
  • ¿Qué dificultades se destacan en las fuentes que se expusieron? ¿Cómo se enfrentaban los niños y los mayores con estas dificultades? ¿Qué dilemas era imposible resolver?
  • ¿Cuál era para los niños el beneficio de una vivienda separada? ¿Cómo influía este hecho sobre ellos en forma positiva?

Una vez que los grupos terminan de discutir estas preguntas, cada grupo expondrá brevemente los testimonios y las impresiones surgidos del tema de los niños y sus padres en el ghetto de Terezin, con la ayuda de las preguntas para la discusión.

Preguntas de cierre para la clase

  • ¿Basándose en lo que estudiaron acerca del ghetto de Terezin y de los testimonios que leyeron, que es lo que había de especial en el modo de vida que se construyó en los hogares? ¿Sobre que base se creó, y como fue que se integró este modo de vida en la realidad de la vida del ghetto de tránsito?
Al docente

Una de las crisis más difíciles que ocurrían durante el Holocausto, muchas veces, era la pérdida de la capacidad de los padres de defender a sus hijos, y de crear para ellos un entorno de vida adecuado – la vivencia de la paternidad les fue negada. En esta realidad el niño se ve exigido a construir su propio mundo buscando el equilibrio entre la realidad que le fue impuesta, las posibilidades limitadas de los padres para ayudarlo y sus propias fuerzas para enfrentarse con los múltiples desafíos, como el hambre, la desintegración de la célula familiar, y otros.

Los padres eran en su mayoría totalmente incapaces de resolver las angustias de sus hijos, lo cual producía el deterioro del equilibrio necesario en las relaciones entre padres e hijos. En estas circunstancias, el niño se veía exigido a buscar imágenes alternativas sobre las cuales apoyarse en los momentos de crisis.

Los padres y los hijos en el ghetto Teresienstadt se vieron obligados a enfrentarse con la separación debido a las ventajas de la residencia en los hogares. La separación de sus padres obligaba a los niños a asumir responsabilidad e independencia antes de tiempo. Para la mayoría de los niños del ghetto el hogar era un sustituto fundamental de la familia biológica, durante todo el período de su existencia. En los hogares los instructores y las instructoras ocupaban un lugar muy importante en la vida de los niños, e incluso los padres quedaban relegados. Además, se le negaron a los padres derechos elementales tales como la educación de los hijos dentro de una escala de valores y la formación de su concepción del mundo. Muchas veces veían los padres, sin poder hacer nada, la madurez forzada de los niños, impuesta por la dureza de las condiciones de vida – epidemias, enfermedades y humillaciones. Y además de todo ello, cada semana salía del ghetto el tren de los deportados aterrorizando a los pocos que iban quedando, y a veces se separaban los miembros de una misma familia cuando uno de ellos era enviado a los campos de exterminio.

  • ¿Qué papel desempeñan en nuestros días los instructores en los movimientos juveniles, en los centros juveniles culturales-deportivos, y en los grupos de actividades? ¿Qué tipo de relación existe entre los instructores y sus discípulos?

Parte B: Instructores y niños en Teresienstadt

La realidad de la vida en los hogares generó complejas relaciones entre los niños. Por una parte, la rutina de la vida cotidiana en los hogares, la separación de los padres, el hambre permanente, la convivencia con niños extraños y la obligación forzosa de adoptar costumbres y modos de vida nuevos y desconocidos, junto con la vida a la sombra del miedo constante a los transportes hacia un lugar desconocido, al cual los niños se hallaban expuestos durante todo el tiempo de su estada en el campamento – todo ello daba origen a veces a tensiones y enojos entre los niños. Por otra parte, dichas condiciones generaban también vínculos que diferían mucho de los vínculos habituales entre niños. La forma de vida de las organizaciones juveniles era la base para la vida en conjunto en los hogares: Los niños actuaban bajo las directivas de sus jóvenes instructores, que a veces eran tan sólo unos pocos años mayores que sus educandos. Los instructores se ocupaban tanto de lo relativo da la vida cotidiana como a las actividades de los niños. Más aún, dado que en general el marco familiar estaba desarticulado, sentimientos íntimos, como el amor, la ira o la dependencia, que en el pasado se dirigían hacia los padres lo hacían ahora hacia los instructores e instructoras.

  • ¿En que medida logró este marco reemplazar con éxito al marco familiar, y que funciones debieron asumir los instructores? Analizaremos esto tanto desde la mirada de los instructores como desde la de los niños.

Los alumnos continuarán trabajando en los mismos grupos – cada grupo recibirá un tema relacionado con la naturaleza de las relaciones entre los niños y los instructores, con la ayuda de las preguntas para la discusión que se darán a continuación.

Tema 1: La importancia del cargo

"Nuestros amigos, que conocían los peligros que acechaban a los niños y a los jóvenes, hicieron todo lo posible para que su período de prisión en el ghetto transcurriera sin producir daños físicos, espirituales o morales, y permitirles un desarrollo positivo. Nuestros amigos organizaron en las enormes barracas los primeros cuartos para jóvenes y comenzaron a ocuparse de los niños desde todo punto de vista, comprendiendo que no podrían ayudar a los niños si no los alejaban todo lo posible de la vida de los adultos."
N. Keren, Esquirlas de Infancia,Casa de los Luchadores de los Guetos y el Kibutz Unido, Israel 1993, Pág.46.

"[...] era un trabajo maravilloso, que daba muchas satisfacciones, satisfacciones que sólo el trabajo con niños puede dar y que casi hacían olvidar todas las preocupaciones. Sentíamos que la pequeña isla de la infancia estaba a nuestro cuidado, que sobre nosotros pesaba el deber de cuidarlos en su infancia todo lo que fuera posible y educarlos para ser personas honradas luego de que ese infierno terminara."
De las memorias de una niñera en el hogar para niños L318, en: Moradas para niños en el ghetto Teresienstadt, Casa de Terezin con la colaboración del encargado de jóvenes y sociedad, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 1997, pág. 8


Tema 2: La vida como familia alternativa

"Hoy es el día de la madre. Las niñas hicieron regalos para sus madres con mucho entusiasmo. Me sentí muy rara. Mis padres estaban en Palestina. Pensé que debía darle un regalo a quién yo sentía casi como mi madre, y eso exactamente es lo que sentía por la señora Milstein y por Tala. Durante un año y medio ellas me atendieron como madres, ¿por qué no recompensarlas? Yo quiero ser como ellas. Les preparé pequeños regalos. Tuve una sensación extraña cuando vi a la señora Milstein sentada al lado de la mesa! Me acerqué a ella lentamente, y al fin le di mi regalo, un beso dulce, y me escapé. Vi como ella se sorprendía y se alegraba. Yo me alegraba cien veces mas que ella. Fui hacia Tala, temblando con todo mi cuerpo. La saludé y comencé a llorar. Nunca podré olvidar el día de la madre en Terezin."
R. Sh. de 13 años, Casa 28, Madre querida, si te hubiera contado – Composiciones del ghetto Terezin, Anat, Israel 1986, pág. 20.

"Yo no hubiera abandonado el hogar por ningún dinero del mundo [...] El hogar influye sobre mí. E influye con mucha fuerza. El hogar es lo que me gusta. No sabía que haría cuando estuviera nuevamente en casa (luego de la guerra) viviendo en un apartamento sola con mi mamá [...]"
Casa 28, L.L. de 13 años, Madre querida, si te hubiera contado – Composiciones del ghetto Terezin, Anat, Israel 1986, pág. 26.


Tema 3: La educación moral

"En el cuarto de los niños desapareció la margarina. Los instructores propusieron disminuir las raciones, dar a los niños sólo pan y nada de otras comidas. Me opuse. Mañana hablaré con dureza con respecto a este asunto."

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"17 de marzo de 1942
Por la noche conversación con las instructoras. Diserté durante casi una hora. Las instructoras estaban cansadas y no me prestaban la atención que había exigido. Quise promover una discusión sobre educación judía, pero sin éxito.
Espero tener éxito la próxima vez.. ¿Qué decirle a un niño que robó carbón? El niño ve que todos roban, y pierde todo sentido de lo moral."
Ruth Bondi (Organizadora), Vivir "como si" – Diario de Egon Redlich del ghetto Teresienstadt (1942-1944), el Kibutz Unido, Israel 1984, Pág. 67.

"En Teresienstadt había una cantidad importante de ancianos enfermizos. Los instructores nos educaban para ayudarlos en todo lo posible. Esto se manifestaba en las obligaciones que cumplíamos en las casas de ancianos. Nos organizaron para llevarles comida, limpiar sus casas, ayudar [...]
I. Rosnichenko (Organizador), Teresienstadt, Partido Obrero de Israel, Tel Aviv 1947, Pág. 145


Tema 4: Actividades en el ghetto

Abi Fisher era el maestro y el instructor en la casa de los niños varones checos en Terezin:
"El estudio tenía lugar en las horas de la mañana, sin libros [...] sin pizarra. Los niños, en su mayoría, querían estudiar, amaban aprender. Quizás justamente porque sentían que eso les era negado [...] Ellos eran muy independientes en comparación con niños en condiciones normales. Tanto en el trabajo físico, como al asumir responsabilidades. Eran valientes, su coraje era sorprendente [...] estaban dispuestos para cualquier actividad social, cultural, presentación pública [...]"
N. Keren, Esquirlas de Infancia, Casa de los Luchadores de los Guetos y el Kibutz Unido, Israel 1993, Pág.55

"[...] el interés por las lecciones era mucho y estudiábamos con voluntad, porque los maestros enseñaban de manera sencilla, le daban vida al material de estudio. Eramos aplicados. No recuerdo que alguien se escabullera y no se presentara a la clase sin una causa justificada. El castigo habitual era ser retirado de los estudios durante un día entero. Nosotros no queríamos eso, porque los maestros eran realmente excelentes."
N. Keren, Esquirlas de Infancia, Casa de los Luchadores de los Guetos y el Kibutz Unido, Israel 1993, Pág.58

"Además de los festejos propios de cada morada, los niños presentaban para todas los hogares en conjunto representaciones de su propia creación. Hacían las presentaciones con entusiasmo, y ensayaban durante mucho tiempo con diligencia y con paciencia. A la presentación sobre el escenario le otorgábamos un valor especial, porque era la mejor manera de desconectar por un tiempo a los niños de la realidad cotidiana."
I. Rosnichenko (Organizador), Teresienstadt, Partido Obrero de Israel, Tel Aviv 1947, Pág. 165

Preguntas para la discusión en grupos

Con la descomposición de la célula familiar, los jóvenes instructores cumplieron un importante papel para los niños.

  • ¿En que se diferenciaba el papel desempeñado por los instructores en el ghetto, en los hogares de niños, del papel de los instructores de los movimientos juveniles en la actualidad?
  • ¿Qué le exigía la realidad del ghetto a los instructores?
  • ¿Qué podemos aprender del hecho de que en el ghetto el mundo de los adultos estaba al borde de la desintegración, en tanto que en las casas de los niños florecía un mundo nuevo de amistad, de creación y de generosidad a pesar de los peligros del hambre y la muerte?

Una vez que los grupos terminan de discutir los testimonios, cada grupo expondrá brevemente ante la clase las conclusiones surgidas del tema de los instructores en el ghetto de Terezin, y el papel que desempeñaron en la vida de los niños en los hogares.

Todos los adultos que trabajaban en las residencias de los niños – comenzando por quién administraba el hogar, y hasta los obreros de los servicios y el mantenimiento ligero y los instructores – comprendían la gran responsabilidad que estaban asumiendo. La tarea principal a la que se enfrentaban era la de mantener la imagen humana y la conducta moral de los niños en condiciones de hambre y hacinamiento. Esto se iba agravando a medida que aumentaba el número de los niños y con ello el hacinamiento en los hogares, y con él la imposibilidad de acción. Por lo tanto, había necesidad de encontrar la forma de ocupar a los niños durante el día. El trabajo de los instructores era especialmente difícil en los primeros meses, y el hecho de que estuvieran en contacto con los niños todo el tiempo no les daba ninguna ventaja, ni en la comida ni en las condiciones de vivienda. La angustia en el aspecto social de los niños, cuyo vínculo con sus familias había sido socavado, llegaba a sus corazones, y por eso intentaban darles la sensación de una casa en el sentido más amplio posible de la palabra.

En las primeras horas de la noche, luego de la actividad social, los niños tenían un tiempo libre, y entonces visitaban a sus familias. Para la mayoría de los niños la visita era importante, pero en muchos casos también muy difícil porque, como dijimos, muchos adultos, y entre ellos los padres de los niños, vivían en condiciones de hacinamiento y suciedad, y lo más importante, no podían darle a los niños todo lo que hubieran querido dar. Y a pesar de todo esto, los niños no renunciaban a estas visitas.

El fortalecimiento del vínculo afectivo de los niños con sus instructores, y entre ellos mismos, hacía difíciles las frecuentes separaciones de amigos e instructores que eran enviados al este con los transportes. Esta separación, después de la separación obligada de la familia, se hacía aún más difícil y dolorosa, porque los miembros de la familia se hallaban en general a una distancia de una pocas calles, mientras que los miembros de la familia alternativa eran enviados a un lugar desconocido por un tiempo incierto.

Al docente

Todos los otros marcos existentes en el ghetto – jardines de infantes, escuelas, actividades sociales y deportivas y eventos culturales y artísticos – existían también en el pasado, en la vida anterior al ghetto, aunque hasta la llegada a Teresienstadt era la célula familiar el marco de pertenencia más importante. Las relaciones dentro de la familia se fortalecieron también durante la ocupación, y asimismo creció el sentimiento de responsabilidad mutua. Ni los padres ni los niños estaban preparados para una separación prolongada ni para la desintegración de la familia, como en efecto sucedió con la llegada al ghetto. Por eso deben comprender los alumnos el importante papel que cumplió el hogar para niños y su transformación en célula familiar alternativa.

Preguntas de cierre para la clase

  • ¿En el ghetto Terezin se generó una realidad única en la cual jóvenes instructores asumieron la responsabilidad sobre el destino y la educación de los más jóvenes que ellos. ¿Que significado tiene para ustedes este hecho?. ¿Que podemos aprender de esto?

Al docente

Es importante señalar ante los alumnos que una imagen adulta alternativa puede suplir cierta carencia. A veces proporciona consuelo y esperanza, pero nunca será la imagen que falta. Y a veces es esta misma imagen alternativa la que realza y profundiza el dolor de la ausencia.

Hay que señalar también que no todos los niños en Terezin vivían en los hogares para niños. Había niños que preferían quedarse con sus padres, y había padres que preferían no separase de sus hijos.

Conclusión

Las condiciones de vida en el ghetto Teresienstadt crearon condiciones nuevas y difíciles para sus habitantes: el ghetto les quitó la libertad de movimiento y el contacto con el mundo exterior, y los pobladores adultos vivían en condiciones de hacinamiento permanente. Pero a diferencia de otros ghettos que se levantaron en el este de Europa donde también había hacinamiento y las condiciones de seguridad eran deplorables, la célula familiar en Teresienstadt fue desmembrada. Los niños del ghetto no solamente sufrían de hacinamiento y hambre sino que también perdieron su rincón familiar. A ello se añadía el miedo permanente a los transportes hacia el este, hacia un lugar desconocido.
En el ghetto de Teresienstadt la sólida familia judía se vio despojada de sus valores básicos. La orden que separaba a los adultos entre hombres y mujeres, y la separación entre los niños y sus padres, dejó a los padres sin fuerzas en todo lo referente a la preocupación cotidiana por sus hijos. Esta sensación de impotencia hizo que muchos padres se avergonzaran frente a sus hijos, y que los hijos sintieran dolor y frustración viendo sufrir a sus padres. Además el ambiente del ghetto influía sobre los valores morales de los adultos, y más aún sobre los valores morales de los más jóvenes. Los niños no tenían desarrollados de mecanismos de defensa adecuados para enfrentarse con estados de angustia; su identidad moral aún no estaba consolidada, y lo único que podían ver era la voluntad de sobrevivir.

La red educativa que se formó en el ghetto se fijó como objetivo evitar estos problemas. Los hogares para niños y el sistema de vida en los mismos fueron el marco que para los encargados de la educación era el más adecuado para esta tarea. Los dirigentes del ghetto comprendieron que solamente la separación de los niños de sus padres, de sus duras condiciones de vida y de las manifestaciones negativas que estas condiciones creaban, podría rescatarlos de la mala influencia que podía conformar su identidad futura. Los instructores que se ocupaban de la educación y el cuidado de los niños lo hacían con un sentimiento de cumplir con una misión, y de preocupación por el futuro de los niños.

Antes de anochecer, con sol

Con sol antes de anochecer frente al celeste del cielo
Bajo el paisaje del castillo fabuloso
estoy sentado: cenizas sobre los ojos
como ayer y anteayer y como hoy, y como mañana.

Oh, que hermoso el florecer de los árboles sobre nosotros
también su vejez es hermosa, maravillosa su fuerza
y yo no sé si todavía es permitido
desear bellezas, ver, sentir su aroma.

En el oro puro del sol está bordado el horizonte
y todo mi cuerpo es arrastrado hacia el esplendor del cielo,
me parece que sobre mi rostro reposa el polvillo celeste
pero cerca de mí los cielos aúllan

Y el florecer de todo, todo asciende y florece
y quiere emprender vuelo sin saber adonde
por eso querré vivir – ser como un árbol feliz
reír como este anochecer frente al Valle de Lágrimas

A. Kovner (organizador), No hay mariposas aquí – dibujos y poesía de los niños del ghetto Teresienstadt, Casa para el Testimonio y Biblioteca Obrera, 1966.


De esta poesía que escribió uno de los niños de Terezin en 1944, resulta que de ese mismo marco de “vivir como si...” que se intentó crear para los niños no logró impedir que se hallaran expuestos al sufrimiento y a los tormentos que eran la carga cotidiana de la población del ghetto.

También los niños que parecían alegres y felices expresaban tristeza y dolor y hasta la desesperanza y el fin.

Y a pesar de ello hay en la poesía un mensaje optimista que señala la voluntad de ser a pesar de vivir bajo un mismo techo con el terror de la muerte. Gracias a los hogares para niños y a la devota dedicación de sus instructores pudieron los niños, a pesar de las dificultades, soñar con días mejores.

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