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Donde No Hay Personas, Intenta Ser una Persona
Los Justos de las Naciones*
[Hasidei Umot HaOlam]
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Destinado a
la sección media
Introducción
Los Justos de las Naciones son “la gente buena” de la época de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Sus acciones resaltan especialmente por el hecho que los judíos fueron perseguidos en todo lugar durante esos a ñ os, y prácticamente no se encuentran países y sociedades que los defendieron.
Los países de Europa se dividieron en esa época en cuatro grupos principales:
- Aliados – en diversos grados – de Alemania (por ejemplo, Hungría, Italia y Francia de Vichy)
- Países bajo ocupación (como son Polonia, Holanda y Bélgica)
- Países neutros (por ejemplo, Suiza y Suecia)
- Aliados en la lucha contra Alemania (el Reino Unido y la Unión Soviética)
Esta división conlleva una cierta generalización, ya que en los países bajo ocupación habían grupos clandestinos y guerrillas que luchaban contra Alemania, mientras que grandes partes de la Unión Soviética fueron ocupadas por Alemania. Con todos, el destino de los judíos prácticamente no fue un factor que distingue a un país del otro, y en ese sentido la Alemania nazi dominaba a toda Europa con un control casi total. Son excepciones para este asunto la Unión Soviética en ciertos periodos de tiempo así como Dinamarca y Bulgaria, y volveremos a ambas más adelante.
En estas circunstancias, mientras el judaísmo europeo estaba en su totalidad bajo peligro de eliminación, emergieron individuos y grupos que se comportaron de otra manera, que eligieron ayudar a judíos e intentar salvarlos a riesgo propio, a veces hasta sacrificar sus vidas.
En este artículo presentaremos a los Justos de las Naciones y sus actividades en desde varios puntos, enfatizando las repercuciones éticas y morales de sus actos. Se sugerirán algunas maneras de integrar el tema y los ejemplos a traer en la ense ñ anza y en la actividad educativa. Se debe mencionar ya desde un comienzo que este tema es muy adecuado para el trabajo con alumnos jóvenes, y definitivamente puede servir de centro focal para el trabajo en la época cercana al Día del Holocausto.
¿Cómo se Define al Justo de las Naciones?
El concepto de Justo de las Naciones, que es un término generalizado y aceptado para referirse a los no judíos que dieron a los judíos un trato humano o que los favorecieron mucho (definición según el diccionario Even-Shoshán), no fue creado en el contexto de la época del Holocausto sino que existe ya en las fuentes de los sabios judíos de anta ñ o [Hazal]. Con la referencia a la época del Holocausto, el término adquirió una dimensión adicional y más significativa aún que la versión mencionada anteriormente. En la Ley de Recordación del Holocausto legislada por la Kneset [el parlamento israelí] en 1953, existe un artículo referente a la obligación de conmemorar a aquellos que salvaron a judíos en la época del Holocausto. La ley hace hincapié en que este título se confiera a quienes se arriesgaron para salvar a los judíos y que no lo hicieron por interés de lucro, por ejemplo.
La explicación del concepto a través de su definición ling ü ística y de la descripción de su historia en breve, así como el entendimiento de existir una legislación del parlamento israelí que obliga a conmemorar a los salvadores de judíos en Yad Vashem, que es una institución estatal, le brindan al docente – o a alumnos interesados en tratar este tema – una buena manera de iniciar el debate sobre el tema. El inicio por medio de la definición del diccionario enfatiza la existencia misma de dichas personas a través de la historia judía y el estar conscientes, por ejemplo los sabios de anta ñ o, de la necesidad de demostrarles reconocimiento. Al mismo tiempo, la definición lingüística permite hacer hincapié en la singularidad de la definición del término con respecto a la época del Holocausto. De aquí se hace casi obvia la necesidad de profundizar y ampliar ahora la cuestión de la particularidad de los Justos de las Naciones en la época del Holocausto.
Un elemento principal de esta singularidad se menciona anteriormente en la introducción: el contraste cortante y extremo entre el trato general hacia los judíos en los países europeos y la manera de comportarse de los Justos de las Naciones. El hincapié sobre contraste pone en relieve el significado humano y ético de la acción de salvación y con ello su importancia.
Sobre la Esencia de la Resolución de Actuar para Salvar a Judíos
Desde el punto de vista educativo, el estudio de este tema es importante porque trata del individuo que se ve en la necesidad de tomar una resolución moral. Las resoluciones de este tipo fueron necesarias no sólo en la época del Holocausto. La gente de todo tiempo y lugar debe tomar decisiones que tienen una significación ética y moral, y a veces se necesita incluso arriesgarse al tomar dichas decisiones. El Holocausto es un evento histórico que puede ser descrito como la línea de fisura de la civilización europea en su totalidad, como un época en la cual la crueldad alcanzó dimensiones extremas que no fueron conocidas hasta ese entonces. Fue una época en la cual el asesinato de personas a partir de una ideología se convirtió en un elemento central en la vivencia de un pueblo entero y de muchos de los pueblos que lo ayudaron.
Los Justos de las Naciones constituyen algo así como una imagen inversa a la que prevalecía en esos tiempos. En el lugar donde la mayoría de personas siguen la corriente y no se ocupan efectivamente de la cueston moral y ética contenida en ella, aún cuando la corriente es turbia, los Justos de las Naciones son personas que se detienen a preguntar. Son personas que, aún si pertenecen a un cierto público que mantiene valores totalitarios y forzados, no borran su mundo interno. En ciertos casos parece que la situación extrema del Holocausto es la que quizá despierta en ellos un mundo interno dormido, oculto, y a raíz de ese despertar ellos actúan para salvar a judíos (por ejemplo, Oscar Schindler.)
Aparentemente este debate fundamental constituye, desde el punto de vista educativo, un tipo de encrucijada en la cual nos desviamos de la ocupación exclusiva acerca de la época del Holocausto, con toda su importancia, y pasamos a ocuparnos de toda época e incluso de toda persona. A partir del estudio de la personalidad y la acción de los Justos de las Naciones nos ampliamos a otros temas cuya importancia educativa no requiere explicación. Se puede formular el tema más amplio que se ramifica de nuestra discusión de la siguiente manera: desde el punto de vista esencial, la resolución moral que se requiere del individuo al hacer frente a la aflicción del prójimo debe derivar del reconocimiento que así como hay algo humano en él, lo mismo existe también en el prójimo. Existe una dependencia mutua entre la humanidad del individuo y la del prójimo. En la época del Holocausto, la ideología nazi definió a los judíos como aquellos que no son seres humanos. De aquí deriva la perspectiva ideológica según la cual el asesinato de los judíos no conlleva un da ñ o a la humanidad de los que lo perpetran, ya que los judíos son microbios da ñ inos y no seres humanos. Los Justos de los Naciones fueron los que resolvieron en contra de este enfoque, y al salvar a judíos y tratarlos como seres humanos necesitados de gracia y protección mantuvieron su propia humanidad. Ya lo dijeron los sabios de anta ñ o: quien salva un alma, salva a todo un mundo. Nadie disputa que la ampliación de este tema tiene una importancia educativa central, y quizá contiene incluso metas morales y éticas que deben constituir uno de los ejes principales de la educación en su totalidad (para la ampliación sobre este tema véase: Rotenstreich Natán, HaYejid VeHaAjraiut HaIshit [El Individuoy la Responsabilidad Personal], Kovetz Mejkarim “Hei” [Antología de Estudios 5], Yad Vashem, Jerusalén 1963, páginas 17-27).
Los Justos de las Naciones decidieron salvar a judíos en una situación extrema en la cual todo el que ayudaba a judíos arriesgaba su vida. Sabían que existía el riesgo y actuaron a pesar de saberlo. Y nuevamente, lo extremo de las circunstancias realza aún más la esencia y el carácter moral y ético de sus acciones.
La discusión en el formato propuesto aquí es adecuada para alumnos de los a ñ os superiores. Pero también en grados más bajos, en los cuales la discusión se enfocará sobre un personaje específico y su historia, es importante enfatizar el aspecto moral de la acción de salvamiento, adecuando obviamente los contenidos a la capacidad de interiorización de los alumnos.
Presentación y Análisis de Algunos Ejemplos de Individuos y Grupos de Justos de las Naciones
En esta sección presentaremos algunos casos de Justos de las Naciones. La elección de los ejemplos a continuación fue hecha según ciertos criterios:
- Una historia que ganó publicidad – elegida asumiendo que los detalles son conocidos y que se puede enfatizar en ella aspectos significativos (Oscar Schindler).
- Una historia importante dentro el conjunto de narrativas de salvamiento de los Justos de las Naciones (Raoul Wallenberg).
- La historia de un grupo de Justos de las Naciones (el grupo Westerweel en Holanda).
- La historia de un grupo clandestino polaco (Zegota).
- La historia de una mujer, desconocida, que actúo bajo riesgo continuo (Antonina Schiabek).
Al final de la sección se traerán referencias a otros ejemplos, y se examinará en breve la historia del salvamiento de los judíos de Dinamarca a través de la amplia movilización del pueblo danés en su defensa. No se hará aquí un intento de hallar explicaciones psicológicas a los actos de los salvadores. También desde el punto de vista geográfico no se representará aquí a cada país y tampoco se intenta caracterizar a los Justos de las Naciones según su procedencia nacional. Dado que se trata de una resolución moral del individuo no se puede generalizar sobre el tema, y el examen significativo se hace sobre cada historia en sí.
Oscar Schindler
El libro “La Lista de Schindler” de Thomas Keneally, publicado en 1982, y la película de Steven Spielberg de 1993 tuvieron tantos lectores y público que no hay necesidad de volver a narrar los detalles. Para nuestro asunto es importante ocuparse justamente del personaje de Schindler y examinar cómo se convirtió en salvador de judíos, Justo de las Naciones.
El personaje de Schindler no es una figura de una persona piadosa. Era miembro del partido nazi, mujeriego y licencioso, y llegó a Polonia ocupada [por Alemania] para extraer ganancias financieras de la guerra. Casi se puede decir que si alguien tuviera que identificar las características típicas de una personalidad salvadora no las hubiera encontrado en Schindler. La tensión entre su personalidad y cualidades y el importante acto de salvamiento que llevó a cabo presenta un drama real, y parece que por ello se convirtió en un héroe popular reconocido. De manera un poco esquemática se puede decir que la historia de Oscar Schindler muestra cómo un hombre que es miembro del partido nazi, casquivano, egoista que se interesa sólo en los deleites de la vida y en el dinero, se convierte en momentos de prueba en otra persona. Si usamos la definición fundamental presentada anteriormente – ante la necesidad de poner su humanidad a prueba, Schindler tomó una decisión cuya esencia es el reconocimiento de la humanidad de su prójimo, y en su caso se trata de 1,200 personas que se salvaron gracias a él.
Ver la película “La Lista de Schindler” no es adecuado para alumnos jóvenes, pero se les puede presentar la narrativa, haciendo hincapié sobre el drama interno que se lleva a cabo dentro de la persona y lo convierte en otro. Los alumnos maduros pueden ver la película. Este no es el lugar para ocuparse de los aspectos cinematográficos de la película y de la manera en la cual se presenta el Holocausto en ella, dado que esos temas se extralimitan del tema de este artículo. Para nuestro asunto, la película es un medio para conocer el personaje del hombre y entender el significado de sus acciones desde el punto de vista humano y ético-moral. Es conveniente recomendar también la lectura del libro, que impulsó a Spielberg a crear la película. La comparación del personaje de Schindler y sus motivos en la película y en el libro puede también constituir un foco digno de discusión.
Raoul Wallenberg [pronunciado Raúl Valenberg]
Fuera de Oscar Schindler, la historia de Raoul Wallenberg, el diplomático sueco que actuó en Hungría en el a ñ o 1944, cuando los judíos de Hungría eran enviados a Auschwitz, es la más famosa de las historias de los Justos de las Naciones.
La historia de Wallenberg es importante para nuestro tema por varios motivos:
Él salvó a decenas de miles de judíos en Hungría. Desde el punto de vista de la cantidad de sobrevivientes puede considerársele como el más grande Justo de las Naciones. Su actividad se destacó por su gran audacia y su determinación.
Wallenberg llegó a Hungría para ocuparse de salvar a judíos. Si examinamos su historia desde el punto de vista de la resolución moral, tenemos que a diferencia de Schindler y otros, Wallenberg se movilizó para el salvamiento de manera racional, planificada, como para una operación militar. Cuando lo contactaron para actuar aceptó inmediatamente, aunque sabía bien cuáles son los riesgos que su actividad involucra.
Wallenberg actuó en Budapest en plena luz del día, abiertamente, y no en escondites. Su actuación conlleva una protesta continua contra la comandancia nazi bajo Eichmann, que actuaba en Budapest y gestionaba la operación de envío de los judíos a Auschwitz. El choque entre estos dos personajes, Wallenberg y Eichmann, un choque que ocurrió en la realidad, es dramático a nivel personal y tiene significación humana a nivel fundamental de nuestra discusión: el hombre bueno levanta quejas contra el hombre malo. Es muy importante poner en relieve este choque y definitivamente se puede hacer partícipes aquí a los alumnos en la preparación de una “cédula de identidad” de Wallenberg frente a la de Eichmann.
La actuación de Wallenberg pone aún más en relieve el destino de los judíos de Hungría, que fueron enviados a la destrucción en fecha tardía, cuando todo el mundo sabía de la intención de hacerlo y de su ejecución efectiva – sabía y se abstuvo de actuar. Wallenberg y con él diplomáticos de otros países hicieron para el salvamiento de los judíos de Budapest lo que las potencias beligerantes no hicieron.
El fin trágico de Wallenberg – su desaparición en la cárcel soviética tras ser tomado prisionero al ser liberada Budapest y la negación de los rusos a brindar información con fundamentos e inequívoca sobre su suerte desde 1945 y hasta hoy en día – todo eso le a ñ adio algo de mito a su personaje. Esta historia dramática tiene mucho valor desde el punto de vista didáctico. Puede ser tratada dentro de la serie de estudios del tema del Holocausto, al discutir el asunto de Hungría. Se puede poner en relieve las acciones de salvamiento de Wallenberg sobre el trasfondo de los envíos a Auschwitz, en paralelo a la matanza de judíos a tiros en las orillas del Danubio a manos del partido de “La Cruz y la Flecha” (los nazis húngaros) y durante la marcha de muerte que organizó Eichmann para miles de judíos de Budapest en dirección a Austria.
Sin embargo, aún sin el contexto histórico se puede estudiar sobre el hombre y sus acciones, por ejemplo en la época cercana al Día del Holocausto, hacia la visita en “Yad Vashem”, en donde hay un árbol de algarrobo plantado en su honor, o en otro contexto elegido por el docente. Se debe recalcar que el árbol plantado en la Avenida de los Justos de las Naciones en honor a Wallenberg es mucho más jóven y bajo que los árboles adyacentes. El motivo de ello es que durante años se tuvo la esperanza que Wallenberg fuera liberado de la prisión soviética y plante el árbol por sí mismo. Sólo tras haberse perdido efectivamente la esperanza que el hombre esté todavía vivo se plantó el árbol.
Además del título de Justo entre las Naciones de “Yad Vashem”, Wallenberg recibió la ciudadanía honorífica de Estados Unidos, y en muchos lugares del mundo hay calles a su nombre. Su figura es un símbolo de la manera en que sería digno conducirse durante el Holocausto.
El Grupo Westerweel [pronuciado Vestervil] en Holanda
La elección de este ejemplo fue hecha por dos motivos: primero, se trata de un grupo entero que actúa en la clandestinidad. En el grupo, denominado a nombre de su líder, Joop Westerweel [pronunciado Yup Vestervil], habían jóvenes holandeses idealistas, entre ellos docentes con ideas originales en el campo de la educación. Actuaron para esconder a judíos durante la ocupación nazi de Holanda, y luego se ocuparon también de infiltrarlos a países neutrales para salvarlos. Algunos de los miembros del grupo, entre ellos el mismo Joop Westerweel, fueron capturados y torturados por la Gestapo, se rehusaron a dar información y fueron ejecutados.
El segundo motivo es la historia de los Justos de las Naciones en Holanda, conocida por muchos en el contexto de la época del Holocausto por el diario de Ana Frank, quien también fue escondida con su familia a manos de holandeses, quienes a su vez fueron reconocidos con el tiempo como Justos de las Naciones. Esta historia, como las otras, le permite al docente volver a examinar el lado ético-moral de la decisión de actuar en pro del salvamiento de judíos. El hecho de tratarse de un grupo idealista es importante, ya que realza la posibilidad de apegarse a los ideales “viejos” aún en la época en que fueron totalmente atropellados, dependiendo ello de la decisión de cada individuo.
Es más, este ejemplo le permite al docente interesado abrir un ventanilla hacia el destino de los judíos holandeses en la época de la ocupación nazi. La opinión común es que los holandeses salvaron a la comunidad judía allí y fueron un pueblo amigo y protector para los judíos de su país. Parece que el origen de esta opinión se encuentra en la historia conocida de Ana Frank, cuyo diario tuvo amplia difusión y fue establecido como lectura obligatoria incluso en escuelas primarias y también fue dramatizado, filmado para cine y elaborado para la televisión. El hecho que el diario de Ana Frank sea tan conocido, y que también en él se encuentra la figura de Justos de las Naciones, permite definitivamente integrarlo al contexto que tratamos, especialmente para los alumnos jóvenes. Pero la opinión aceptada respecto a Holanda no presenta la imagen real, y los números lo prueban bien: los judíos de Holanda contaban a vísperas del Holocausto alrededor de 140,000 personas, 110,000 de las cuales perecieron, es decir, la gran mayoría de la comunidad. Con todo, muchos holandeses efectivamente se movilizaron para ocultar a ni ñ os judíos y a familias judías (como por ejemplo, a la familia de Ana Frank) y también para actividades de infiltración a través de fronteras como es el caso del grupo Westerweel.
La Clandestinidad Polaca: el Grupo Zegota
Sobre el trasfondo de un complejo sistema de relaciones judeo-polacas en la época de la guerra (y por supuesto también antes de ello), el grupo “Zegota” es digno de referencia como un ejemplo singular – en este grupo, que se dedicó a través del tiempo a ayudar a judíos, especialmente a niños, y a salvarlos en Polonia ocupada, actuaron juntos judíos y polacos del movimiento clandestino. La singularidad de este grupo se halla en que era una entidad clandestina-política que actuaba bajo los auspicios del gobierno polaco en exilio en Londres y con su apoyo. Las actividades del grupo empezaron en el año 1942 y continuaron hasta la gran rebellion polaca en el verano de 1944. Sus actividades principales fueron el ocultar a judíos en departamentos de escondite, dar a judíos documentos arios falsificados, esconder a ni ñ os en familias polacas y asegurar el tratamiento médico de las personas escondidas. “Zegota” fue establecido por gente del movimiento clandestino polaco, principalmente de los círculos de la izquierda y de los católicos-liberales. En sus actividades participaron también dos representantes del movimiento clandestino judío en Varsovia, un sionista y un representante del Bund [movimiento de trabajadores judíos]. El ejemplo del grupo “Zegota” concretiza el hecho que se debe evitar una perspectiva generalizadora de grupos y pueblos.
La Historia de la Mujer Desconocida: Antonina Schiabek de Polonia
La última narrativa presenta a la persona que actúa sola frente al judío individual que sobrevive gracias a ella. La mayoría de los Justos de las Naciones son personas como esa, y a veces sus historias no son menos fascinantes y emocionantes que las historias famosas y conocidas. En referencia educativa al tema en su totalidad es importante recalcar que la mayoría de los salvadores realmente se mantuvieron anónimos, y que sus historias quedaron entre ellos y los sobrevivientes.
Antonina Schiabek vive hoy en un pueblo peque ñ o en Polonia. En la época de la guerra trabajó como empleada doméstica en la casa de un oficial alemán en Levov (que quedaba en el área anexada a la Unión Soviética), y conoció y se hizo amiga de otra doméstica que trabajaba en el apartamento adyacente. No había ningún conocimiento previo entre ellas y la relación se forjó por casualidad. La otra mujer es Rebeca Hollander, que reside hoy en Netania [Israel]. Tras la invasión alemana en junio de 1941 y a raíz de la orden de concentrar a los judíos de Levov en un gueto, Antonina le sugirió a Rebeca que no vaya con todos y que se esconda con ella, en su cuarto en el apartamento de sus patrones alemanes. Rebeca pasó a vivir en el cuarto de Antonina, estando su lugar de escondite detrás del armario que había en el cuarto.
Describiremos aquí uno de los momentos de tensión y peligro que pasaron las dos en los tres a ñ os durante los cuales Antonina escondió a su amiga. Rebeca se escondía en su escondite cuando los due ñ os de casa estaban en casa, y cuando salían podía dar vueltas por el cuarto con libertad. Un día se sentó a coser con la máquina que estaba en el cuarto, cuando en eso entró de sorpresa la due ñ a de casa. Siguió cosiendo con indiferencia, como si fuera la cosa más natural. Nadie la interrogó y aparentemente la due ñ a de casa supuso que era una amiga de Antonina. Al aumentar el peligro de ser descubierta Rebeca, Antonina comprendió que era peligroso seguir escondiéndola en el apartamento del oficial alemán y era imprescindible cambiar su lugar de residencia. Lo hizo para poder seguir cuidando a Rebeca. Se debe mencionar que no esperaba recibir ninguna recompensa por sus actos. Eso es importante y se puede ejemplificar con otra historia: Rebeca le dio a Antonina un anillo de diamantes y le pidió que vaya al campo de trabajo donde estaba su hermana y trate de sobornar a alguien para traer a la hermana a Levov. Antonina fue e intentó hacer lo que se le pidió, pero fracasó. Al regresar, le devolvió el anillo a Rebeca – aunque fácilmente podía haberlo escondido o venderlo por mucho dinero y decir que lo dio como soborno, y que el sobornado no cumplió su palabra.
En 1989 un grupo de alumnos de Israel se encontró con Antonina en el marco de un viaje a Polonia. Tras oír su historia, narrada con simplicidad y en breve, sin intentar siquiera realzar el peligro para sí misma cada que asumía cada día para proteger a Rebeca, le preguntaron: ¿ por qué lo hizo, si no conocía a Rebeca y no consiguió ningún beneficio con su acción de salvamiento? Y ella respondió: Rebeca era una mujer casada, su esposo se vio obligado a huir a los territorios de la Unión Soviética y reclutarse al ejército ruso, y la fotografía de su esposo Natán acompa ñ aba a Rebeca en todo momento; le prometí que cuidaría de ella para que quede en vida y lo encuentre cuando regrese. Y anadió: Lo que hice fue un acto muy cristiano, ví a una mujer jóven en angustia y no pude conducirme de otra manera.
La respuesta simple y sincera contiene todos los argumentos filosóficos y éticos-morales que fueron presentados en el comienzo de este artículo. El individuo es el que determina su humanidad con su manera de tratar al prójimo.
Mencionaremos los nombres de otros dos Justos de las Naciones cuyas historias no aparecieron aquí en forma amplia pero pueden ser encontradas en fuentes diversas: el cónsul japonés Sempo Sugihara [pronunciado Suguihara], que actuó en Kovno, Lituania, y el cónsul portugués Aristides de Sousa Mendes, que actuó en Burdeos, Francia. Ambos tomaron una decisión personal que contradecía las órdenes de sus gobiernos al otorgar a judíos visas para sus países, y ambos pagaron por sus operaciones de salvamiento con la pérdida de sus puestos y sus derechos.
Mencionaremos finalmente la operación de salvamiento de los judíos de Dinamarca. La historia del salvamiento de los judíos de Dinamarca y su traslado al refugio de Suecia neutral en peque ñ os botes de pesca es famosa y conocida. Es importante recalcar en referencia a nuestro contexto que fue una acción conciente de un pueblo entero estando bajo ocupación nazi, y que también en este caso cada individuo tuvo que escoger su camino frente al edicto de expulsión de los judíos. También en el caso de resolución grupal, el grupo está compuesto de individuos, y la combinación de la decisión del individuo y la acción del conjunto es el centro mismo de esta operación de salvamiento, y es la base de la declaración de todo el pueblo danés como Justos de las Naciones.
Sugerencias de Lectura Adicional
La lista a continuación contiene fuentes adicionales que tienen por tema historias personales y libros que tratan del fenómeno del salvamiento e intentan entender sus motivos. Los interesados en ampliar el tema puede utilizar estas fuentes que también ofrecen ampliaciones bibliográficas.
- Eric Silver, Tzadikim BeSeter, Sefer Hasidei Umot HaOlam [PiadososOcultos, el Libro de los Justos de las Naciones], Tel-Aviv: Idanim, 1992. Este libro contiene muchos ejemplos de actos de salvamiento y sacrificio de aquellos reconocidos como Justos de las Naciones.
- Mordecai Paldiel, Kol HaMekayem Nefesh Ajat: Hasidei Umot HaOlam VeYjudam [Todo el que Mantiene un Alma: los Justos de las Naciones y su Singularidad], Jerusalén: Yad Vashem, 5753-1993. Este libro fue escrito por el Director del Departamento de Justos de las Naciones en “Yad Vashem” y presenta también historias y ejemplos. Los dos libros mencionados ofrecen una división de los salvadores por categorías, intentando encontrar lo común a los salvadores contenidos en la misma categoría.
- Ki BaAdam Aamin: Metzilei Yehudim BeTkufat HaShoá [Porque en el Hombre Creeré: Salvadores de Judíos en la É poca del Holocausto ] , Masuá y la Dirección de Sociedad y Juventud [sin a ñ o de publicación]. Este folleto está destinado a ayudar a docentes e instructores en la actividades operativas sobre el tema. Contiene sugerencias de actividades operativas diversas e ideas para discusiones de dilemas y discusiones en grupo, así como unas cuantas historias personales.
- Eva Fogelman, Conscience and Courage: Rescuers of Jews During the Holocaust [Conciencia y Coraje: Salvadores de Judíos duranteel Holocausto], Nueva York, 1994. El libro sugiere una manera de entender la estructura de la “personalidad salvadora”, un amplio perfil psicológico que intenta referirse a varias personas que salvaron a judíos y encontrar rasgos característicos comunes entre ellos.
- John Bierman, Raoul Wallenberg: Parashat Gvurató VeHealmutó [Raoul Wallenberg: El Asunto de su Heroismo y su Desaparición], Jerusalén: Keter, 1984.
- Leni Yejil, “Raoul Wallenberg – Shlijuto Upoalo BeHungaria” [Raoul Wallenberg – Su Misión y Su Obra en Hungría], Yad Vashem Kovetz Mejkarim [Antología de Estudios de Yad Vashem], 15 (5744-1984), páginas 7-41.
- Nahum Bogner, “HaIrgún LeHatzalat Yehudim – Zegota” [“La Organización para el Salvamiento de Judíos – Zegota”], BeJesdei Zarim[A la Merced de Extra ñ os ] , Yad Vashem, Jerusalén: 2000, páginas 117-142.
Resumen
Desde el punto de vista didáctico, nos encontramos frente a un tema que es fácil de abordar y de presentar a alumnos. Los individuos y los grupos de los cuales se trata llevaron a cabo hechos buenos y nobles y constituyeron un rayo de luz en la obscuridad. Las historias de los Justos de las Naciones contienen elementos de tensión y peligro, de acción clandestina a pesar de los grandes riesgos, y muchas veces también un final feliz de salvamiento y lealtad. Estos elementos dramáticos despertarán el interés de los alumnos y en muchos casos incluso su identificación y veneración.
Este artículo intentó ampliar un poco la visión del tema con la ubicación en el centro de la cuestión ética y moral contenida en la resolución del individuo en esa época, clarificando y recalcando que la resolución moral de los Justos de las Naciones no debe ser entendida sólo en el contexto de la época y como contraria a la conducta de la mayoría en el transcurso de la misma. Debemos considerarla como un foco de educación al valor del hombre en sí, en todo lugar y en toda época. El hombre pensante, autónomo, el que no se deja llevar por la corriente sino que forja por sí mismo su vida y sus valores, es el objetivo profundo e importante de la actividad educativa.
Para concluir, sugerimos traer las palabras de un poema escrito originalmente en francés. Las palabras del poema “LaIsh Jasdi” [“Para el Hombre de Mis Mercedes”], del poeta frances Georges Bressans (traducción al hebreo: Naomi Shemer), expresan bien la dimensión humana general del individuo que obra a partir de la resolución moral y el compromiso humano, incluso contra lo aceptado en la conducta de la mayoría de los otros. El poema no fue escrito justamente acerca de los Justos de las Naciones, pero sus palabras y su contenido vuelven a realzar la significación de la bondad humana y la manera en que forja no sólo a quien la consigue sino también a quien elige ejecutarla.
* La sugerencia para esta actividad se basa en el artículo de Efrat Belberg. Se hicieron cambios en el artículo para adecuarlo al uso en la Internet.
Belberg Efrat, BeShvil HaZikarón [En la Senda del Recuerdo], volumen 29, Escuela Central de Ensenanza del Holocausto, Yad Vashem, Jerusalén 1998, páginas 30-39.
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