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Testimonio y memoria del Holocausto
Lección
Dirigido a escuelas secundarias
El 10
de Tevet es el día del Kadish general para aquéllos cuyo lugar de
sepultura es desconocido. En este día Yad Vashem pone especial énfasis
en la perpetuación del individuo. La estructura de esta clase esta
dedicada al tema de los diferentes aspectos de la memoria, tal como las
victimas del Holocausto pidieron legarlo durante la guerra y después de
ella en la memoria de testigos, supervivientes, y hasta la memoria en
nuestros días. Investigaremos cuál fue el destino de los individuos e
integrantes de sus comunidades: personas que tenía una cara, una
familia, amigos, vida y esperanzas; personas con identidad propia y no
números tal como eran considerados por los nazis.
Desarrollo de la clase
- La
parte principal de la clase va a tratar de la conciencia de la memoria
durante el Holocausto desde dos aspectos:
-
Documentos generales de archivo, tal como el Archivo "Oneg Shabat"
en el gueto de Varsovia.
-
Documentación personal expresada en escritura de diarios y
testamentos especiales.
Durante
el debate contemplaremos las diferencias entre los diferentes tipos de documentación.
-
Resumen: Observación sobre el tema de escritura y memoria desde el
punto de vista de Shalom Eilati.
Introducción
En el
periodo del Holocausto, miles de judíos- ancianos, jóvenes y niños se
dedicaron a la escritura. Los intelectuales habituados a la escritura y
las personas corrientes que nunca había intentado escribir. El deseo de
dejar un testimonio, emanante de la sensación de que el mundo judío se
enfrentaba a la destrucción y de que ellos eran "los últimos judíos"
se convirtió en generalizado.[1]
-
Piensen en la escritura de un diario personal, ¿por qué es importante
escribir y llevar al papel sus pensamientos, experiencias y
sensaciones?
El
hecho de escribir representa un recurso para la definición personal, y
nos libra de lo indefinido. Ponemos orden en la mezcla de los diversos
pensamientos y sensaciones y desafiamos al tiempo que pasa. La escritura
revela diferentes estratos de nuestra personalidad, y la documentación
posibilita volver a examinar periodos y eventos diversos en nuestra
vida. En la escritura hay un elemento muy personal de introspección y
confrontación personal.
La
escritura en si misma disturba el silencio del propio ser que
frecuentemente no tiene voz ni palabras. Llevar al papel significa hacer
avanzar esa voz hacia el espacio público. La escritura de un diario es
siempre un espacio intermedio, entre personal y general, y entre lo
oculto y lo abierto.
- Si Uds.
escriben un diario, ¿lo escriben sabiendo concientemente que el diario puede ser
dado a conocer algún día? ¿Es que esto tiene influencia en la manera y los
contenidos de vuestra escritura?
- ¿Es que la
escritura de los judíos durante el Holocausto posee roles adicionales o
diferentes de aquellos que ya mencionamos?
Pésaj - Lunes, 5 de abril de
1942 “Se
habla mucho aqui de escribir un diario. Cada una piensa que hay muchas cosas
que se deben documentar, cosas que no suceden normalmente en la vida corriente,
cosas que nosotras mismas no hubiéramos creído que existan en el mundo. Cosas
así pertenecían al pasado, o eran frutos de la fértil imaginación de los
autores de cuentos. Yo pienso que cada una de nosotras que haya leído historias
como estas pensó que si le hubiera tocado pasar lo que pasaron las heroínas
desdichadas de las novelas, el mundo se hubiera dado vuelta, el sol y la luna
no iluminarían como todos los días, y ninguna de nosotras lo sobreviviría, por
supuesto. Pero aquí todo se desarrolla como de ordinario, a pesar de cosas un
poco extrañas que suceden aquí, y estos eventos extraños se aceptan con
resignación como si fueran fenómenos normales. Poco a poco uno se va
acostumbrando a estos eventos que son irreales, y no hay lo que registrar en el
diario, todo parece natural. Y
sin embargo, mas de una vez uno quisiera tomar un lápiz y hacer algo con el,
anotar algo de lo que esta en el fondo del corazón, que continuamente subleva
de las profundidades y debajo del umbral de lo conciente. Es porque mas de una
vez el corazón en su profundidad oculta algún sentimiento de rencor hacia el
mismo [...] y busca asirse de algo, expresar su dolor indefinible, y tal vez el
lápiz le permita hacerlo [2]."
Pela Schepps |
- Lean
el fragmento del diario de Pela Schepps, ¿como se relaciona con la
realidad en la que vive?
- ¿Qué
entienden Uds. de la dualidad de Pela Schepps con respecto al acto de
escribir – dualidad que se expresa en la escritura misma? ¿Qué es lo
que la impulsa a escribir?
Dados
los eventos tan extremos de deshumanización que caracterizaron al
periodo del Holocausto, existe en el acto de escritura - un lugar donde
el conquistador no tiene sitio - un llamado de desafío contra el intento
de los alemanes de borrar al individuo.
Documentación general – Archivo "Oneg Shabat"
Aparte
de la escritura como refugio para un espacio personal de expresión de
sensaciones y sentimientos, sabemos hoy que en el tiempo del Holocausto
se erigieron en los diversos guetos organizaciones de documentación,
tanto oficiales como clandestinas: la crónica del gueto de Lodz, que se
creo por iniciativa del Judenrat, el archivo del gueto de Bialystok y
otros. Nos concentraremos en uno de los archivos mas grandes que se
crearon durante el Holocausto, el archivo "Oneg Shabat".
El
archivo clandestino "Oneg shabat" fue creado en el gueto de Varsovia por
el Dr. Immanuel Ringelblum, historiador y hombre público. Durante el
levantamiento del gueto escondieron Ringelblum y sus compañeros el
material recolectado sobre la vida y los eventos en el gueto en cajas y
jarros de leche y los enterraron. El trabajo de colección, escritura y
ocultamiento de los materiales se realizo bajo peligro de sus vidas.
El objetivo de los miembros del archivo fue el de asegurar la memoria de los
judíos de Varsovia. Después de la guerra se encontró la mayoría del material,
el que utilizamos en gran medida para estudiar sobre el destino de aquellos
judíos y el que representa una importante fuente en la investigación del
Holocausto.
"Nuestros
trabajadores fijos, cuyo número alcanza las varias decenas, se originaron en su
gran mayoría en la inteligencia popular, la mayoría de ellos pertenecían a
partidos políticos proletarios [partidos obreros con orientación socialista].
Intencionalmente evitamos emplear a periodistas profesionales. Queríamos evitar
un trabajo que sigue determinados moldes, deseábamos que los eventos que
ocurrían en el pueblo, las experiencias del judío – es que en la presente
guerra cada judío es un mundo en sí mismo – se describieran de la manera mas
simple y fiel. Una palabra de más, un agregado de color o un embellecimiento
literario nos habrían dejado un sabor insípido y habrían sido disonantes para
los oídos. Tan llenas de tragedias fueron las vidas de los judíos en la guerra,
que cada palabra adicional estaría de más[3]".
(Immanuel
Ringelblum sobre el archivo "Oneg Shabat") |
-
¿De qué manera se expresa el hecho de que Immanuel Ringelblum
sea un historiador en sus palabras? ¿Cuáles son los principios
que lo guían en su trabajo?
-
¿Cuál es la diferencia entre los objetivos de la escritura
personal como la de Pela Schepps y los de la creación de un
archivo como "Oneg Shabat"?
Documentación personal – Diarios y testamentos
La
primera parte del archivo "Oneg Shabat" fue enterrada en la tierra del
gueto de Varsovia a finales de 1942, en los días de las grandes
deportaciones de los judíos de Varsovia, por tres personas del personal
técnico de los trabajadores del archivo: David Graber, Israel
Lichtensztajn, y Najum Grzywacz. Ellos enterraron sus testamentos en
jarros que contenían los documentos del archivo. Los tres perecieron, y
nos han quedado sus testamentos: el de Najum Grzywacz, su amigo David
Graber y el testamento de quien fue maestro de ambos, Israel
Lichtensztajn.
Durante
la gran deportación de los judíos del gueto de Varsovia al campo de
concentración de Treblinka a finales de julio de 1942 escribió Najum
Grzywacz:
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“Estoy
viendo: gente corriendo. Bajo rápidamente a la calle. Ahora llegó a mi
conocimiento que la Gendarmería estableció estado de sitio también en la
calle Smocza - desde Dzielna hasta Ganse. Mis padres viven en la calle
Pawia 41. Yo pregunto rápidamente: ¿Qué pasa allí? Y me contestan que
también aquella calle está bloqueada. No sé que le ha pasado a mis
padres, y espero la oportunidad de llegar a ellos lo antes posible. ¿Qué
pasó con mis padres? – escucho un grito. Caminamos. Estoy ya en el
patio. [Me atacó] miedo. Estoy ya dentro del edificio, y ahora voy por
mis padres para ver como están. Y no se que será de mí y si podré
contarles la historia de lo que pasará después.
Sus
memorias, Mi nombre es Najum Grzywacz, 30 de julio de 1942."[4]
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- ¿Cuál
es la atmósfera que se refleja en el estilo de escritura de este
fragmento de las anotaciones de Najum Grzywacz?
- ¿Cuáles
son las diferencias de estilo entre este fragmento y el de Pela Schepps?
Intenten comprender de qué derivan estas diferencias.
La
urgencia que se expresa en la falta de claridad, en la fragmentación de
las oraciones y en la escritura en tiempo presente nos da la sensación
de que los hechos están escritos en tiempo real, a medida que suceden.
La terrorífica realidad de la gran deportación se extiende e invade el
límite borroso entre lo individual y lo general. Grzywacz no escribe una
interiorización redactada de la realidad, sino que trata de alcanzar al
tiempo, y de comunicar a quien sea el hecho de su existencia.
El
siguiente testamento fue oculto en el archivo "Oneg Shabat" y se
encontró después de la guerra:
"Mi
testamento"- Gela Seksztajn
Para
ver video en hebreo,
presionar aquí.
¿Qué
puedo yo decir y preguntar en este momento, en el límite entre la vida y
la muerte, cuando estoy más segura de que no viviré, de que viviré?
Quisiera despedirme de mis amigos y mis trabajos. Mis trabajos los dono
al museo judío que se creará en el futuro para reconstruir la vida
cultural judía previa a la guerra hasta el año 39, con el propósito de
estudiar la terrible tragedia de la comunidad judía en Polonia durante
la guerra. Ahora estoy tranquila. Mi destino es perecer. Trato de
ocultar parte de mis trabajos, solamente quiero que se recuerde mi
nombre y el de mi talentosa hija Margalit Lichtensztajn. El cuatro de
noviembre di a luz a mi hija, que es mi felicidad y mi orgullo. Ella es
triunfadora, talentosa y bella. La pena y el dolor son grandes. Si
sobrevivo, será para mi amada hija. Que disfruten de salud mis amigos y
conocidos, que disfrute de salud el pueblo judío, no permitáis que
semejante destrucción suceda una vez mas.
Gela
Seksztajn, 1 de agosto de 1942, el día 14 de la acción militar (aktzia)
de reemplazamiento.[5] |
- Los dos
fragmentos presentados aqui, el del testamento de Najum Grzywacz y el
fragmento del testamento de Gela Seksztajn, fueron escritos en el mismo
gueto, bajo las mismas circunstancias del terror ante la gran
deportación, con diferencia de pocos días. ¿En qué se diferencian el uno
del otro? ¿Como podrían Uds. explicarlo?
Gela
Seksztajn, así como Najum Grzywacz, escribió su testamento bajo la
amenaza de la gran deportación que impusieron los alemanes al gueto de
Varsovia en el verano de 1942. La deportación duró aproximadamente dos
meses y medio, durante los cuales fueron deportados entre 250.000 y
300.000 habitantes del gueto. A posteriori sabemos que la mayoría fueron
deportados al campo de concentración de Treblinka, donde fueron
asesinados. El testamento está bellamente redactado y parecería que Gela
escribe interiorizando y resignándose a la realidad que le niega toda
posibilidad de influenciar o cambiar su destino – una realidad donde lo
único que le queda es la manera en la cual ella quiere que la
recordemos.
Todos
los fragmentos de los diarios y los testamentos que hemos visto hasta
ahora fueron escritos en el gueto. A pesar de la ansiedad y del miedo, y
a pesar de la incertidumbre sobre el futuro, todavía existe una
esperanza – aunque sea muy pequeña. Si el gueto sobrevive, la vida
sigue.
Aún a
la sombra de la muerte, en el medio del infierno y en la certeza de la
muerte, encontramos que los judíos siguieron, cuando podían, en la tarea
de la documentación. El siguiente testamento fue encontrado al terminar
la guerra en el campo de exterminio de Chelmno:
Estos
son los judíos que trabajaron en Kulmhof (Chelm, o Chelmno) entre Kolo y
Dabie en el campo de muerte.
- Hershkowitz Josef de Kotno
- Plotzker
Moishe de Kotno
- Plotzker
Faivel de Kotno
- Shlomovitz
Shaia de Grabow, cerca de Lodz
- Radkiewicz
Noaj-Wolf de Lodz
- Haran
Jetzkel de Leczyca
- Wachtel
Simja de Leczyca
- Wachtel
Israel-Jaim de Leczyca
- Jastazybski
Benick de Leczyca
- Nussbaum
Aharon de Sanniki
- Straussburg
Ozer de Lutomiersk
- Shtreier
Getzl de Turkesz
Estos
son los últimos judíos que trabajaron para la Gestapo en Chelmno que se
encuentra entre Dabie y Kolo. Estos son los últimos días de nuestras
vidas y es por eso que queremos enviar este mensaje, quizás haya todavía
familiares o conocidos de estas personas. De esta manera sabréis que
todos los judíos que fueron deportados de Litzmannstadt Lodz fueron
asesinados de manera muy cruel, torturados y quemados. Shalom,
si os salváis, estáis obligados a la venganza.[6] |
- ¿En qué
se diferencia este testamento de los anteriores que hemos visto? ¿A
quién está destinado?
- ¿A qué
tipo de venganza se refirieron, según vuestra opinión, las personas que
escribieron el testamento?
Estas
personas, poco antes de su muerte, y siendo concientes de su situación
se escriben avisos fúnebres para sí mismos.
Vimos
que Najum Grzywacz, Gela Seksztajn y doce judíos de Chelmno repiten una
y otra vez sus nombres y su voluntad de continuar viviendo en la memoria
de alguien. Además de su principal crimen, el asesinato de los judíos,
los nazis intentaron no dejar ni un trazo de memoria ni de los crímenes
cometidos ni de las victimas perecidas. Los nazis invirtieron grandes
esfuerzos en borrar las huellas del crimen: la incineración de las
victimas y la dispersión de sus cenizas, destrucción esforzada de
documentos que testimoniaban sus actos, la prohibición absoluta de la SS
de relatar los crímenes, etc. Al mismo tiempo, los nazis se ocuparon de
deshumanizar continua y largamente a las victimas judías y trataron de
borrar su identidad. Los documentos que nos dejaron las victimas nos
ayudan a rescatar sus imágenes de las profundidades del olvido.
Resumen
Shalom
Eilati concluye su libro "Cruzar el río" con las siguientes
palabras:
|
"Miro yo
hacia atrás y me es difícil creer – más de veinte años de intentos de
escribir han pasado para mí, cientos de páginas. La primera página
trataba de Belka, la perra judía, y fue mecanografiada con emoción, con
un dedo, en una vieja máquina de escribir. Me parece que ahora estoy mas
en paz conmigo mismo, capaz de aceptar la carga de las memorias tal como
es, tal vez gracias a la escritura misma. A veces siento que a medida
que mis anotaciones se acercan a su conclusión, los recuerdos ocultos
aquí se van disolviendo dentro de mi, diluyéndose, una vez finalizados
sus roles." |
- ¿Por
qué, según vuestra opinión, la escritura de sus memorias es un proceso
tan largo?
- ¿Qué
símil utiliza Shalom Eilati para describir sus memorias? ¿Como entiende
él su propia historia?
- Debatan
como se relaciona Eilati con el proceso que está pasando mientras
escribe.
Shalom
Eilati le proporciona a sus memorias un ser con un propósito diferente,
un ser con vida propia. Eilati es responsable de la carga de su
existencia. En el acto de la escritura se perpetúan sus memorias,
reciben una existencia independiente, y lo liberan de esa
responsabilidad.
Toda
lectura de un libro de memorias, testimonios y testamentos nos convierte
a nosotros, los lectores, en los portadores de la memoria y nos
convierte también en eslabones de la cadena de la perpetuación.
En
resumen, se puede debatir con los alumnos sobre su rol, el de la tercera
generación, en la manera de llevar a cabo la perpetuación.
[1] Ver
también: H. Goldman y J. Ben Sasón, Los años en los que vimos al mal –
Capítulos de la historia judía religiosa en el período del Holocausto.
Tomo B, Yad Vashem, Jerusalén 2003.
[2] De:
El centro de información “Sobre el Holocausto”. Originalmente de: Pela
Schepps, En el corazón ardía la llama: el diario de Pela Schepps, Campo
de trabajo Grinberg, Yad Vashem, Jerusalén 2002.
[3] De:
Immanuel Ringelblum, Últimos escritos, las relaciones polaco-judías, Yad
Vashem y Beit Lojamei Haguetaot, Jerusalén 1994, páginas 16-17.
[4] De:
Tzvi Schner, Shlomo Derej [Editores], Páginas para la investigación del
Holocausto y de la rebelión, segunda serie/compilación A, Beit Lojamei
Haguetaot y Hakibutz Hameujad, 5730, página 279.
[5]
De: “Oneg Shabat” - El archivo clandestino de Immanuel Ringelblum en el
gueto de Varsovia, Director: Reuben Haker.
[6] De: Judit Kleinman (Editora), Cartas del “Sin nombre”. Últimas cartas de
judíos de países bajo el régimen nazi, Yad Vashem, Jerusalén, 1988,
página 94.
[7] Originalmente
de: Shalom Eilati, Cruzar el río, Yad Vashem, Jerusalén 1999, páginas
299-300.
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