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“Hasta ese entonces sólo leí sobre cosas como esas en los libros…”
La historia de Uri Orlev
Lección para el Día de Recuerdo del Holocausto y el Heroísmo 5757

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Destinado a alumnos de escuelas primarias
Duración de la actividad: hora y media

Estructura de la lección:

Razonamiento

El tratamiento de la historia personal se halla en la base del concepto pedagógico por edades de la Escuela Central para la Enseñanza del Holocausto.  El plan de lección es apropiado para alumnos de escuelas primarias debido a que les permite seguir una historia completa.  Así, el alumno se identifica con el personaje único y a través de él descubre las dificultades, las maneras de afrontarse a ellas y los conceptos que caracterizan esa época.
Este plan de lección investiga la historia personal de Uri Orlev, sobreviviente del Holocausto que luego se volvió escritor y traductor, y se basa en su libro “Misjak Jol” (“El Juego de la Arena”).  Las encrucijadas de su vida se relatan desde el punto de vista de Uri el niño.  Sus sueños, sus esperanzas y sus aspiraciones tocan el corazón de los niños y su persona genera empatía y también entendimiento de los temas importantes de la época del Holocausto, tales como  la vida en el ghetto, el esconderse para no ser expulsado, la muerte de la madre, y otros.

Apertura

Uri Orlev nació en el año 1931 en Varsovia, Polonia, bajo el nombre de Yerzy Henryk Orlowski.  Todos lo llamaban Yurek.  De pequeño, Yurek no sabía que era judío.  Cuando estalló la guerra con Alemania Nazi, en septiembre de 1939, su padre fue reclutado al ejército polaco.  Yurek y su clan familiar pasaron al ghetto, en noviembre de 1940 con la mayoría de los judíos de Varsovia.  Tras unos años en el ghetto, durante los cuales su madre trabajó en una de las fábricas, ella se enfermó y murió en enero de 1943.  Desde ese momento su tía cuido de su hermano Kazyk y de él: en febrero de 1943 Stefa los infiltró al sector polaco de Varsovia y cuando estalló la rebelión en el ghetto, en abril, Yurek y Kazyk ya llevaban alrededor de dos meses escondidos en un cuarto en uno de los edificios.  Luego, por miedo a los alemanes y sus búsquedas, los hermanos fueron transferidos a una casa aislada en un pueblo, donde los tuvieron escondidos en un sótano oscuro durante largas semanas, hasta el verano de 1943, y del cual les era permitido salir sólo en la noche.  De ahí, pasaron junto con su tía al campo de concentración Bergen-Belzen, en el cual residieron durante aproximadamente dos años.  Su tía Stefa pudo conseguirles permisos de entrada a Israel y tras un viaje largo llegaron allá y se integraron al Kibutz Genigar.  Con el tiempo, Uri se convirtió en un escritor y entre sus muchos libros publicó también la historia de su vida. 

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El panorama de la niñez – La vida antes de la guerra

“Nací en Varsovia en el año 1931. Mi padre era médico. Yo quería ser un conductor de tranvía. Quería pararme apoyándome en una silla alta al lado de la palanca de conducción y advertir a los peatones, los carruajes, las carretas y los automóviles presionando con el pie el pedal de hierro que hace funcionar la campana de repique agradable. Hasta que entendí que el policía es mucho más fuerte, en especial el policía de tráfico, quien con levantar la mano ordena a los vehículos parar o partir, y decidí que sería policía. [...]
Poco después de nacer mi hermano nos pasamos al pueblo porque mamá quiso alejarnos de las calles de la gran ciudad. De la suciedad, los insultos, las bacterias. Entramos a vivir en una casa nueva, de dos familias. Papá viajaba cada mañana a su clínica en la ciudad y volvía tarde en la noche. Disfrutábamos con él sólo los domingos. En el verano remaba conmigo en un bote o en kayak y en el invierno salíamos los dos a esquiar. Para ver a papá me despertaba temprano [...] Le traje a papá sus zapatos después de vestirse y luego nos sentamos a tomar desayuno.”[1]

  • ¿Cómo describirían ustedes la niñez de Yurek antes de la guerra? ¿Cuáles son las frases en el pasaje que les ayudan a entender esto?

Como se menciona, Zofía y Maximilian, los padres de Yurek, pasaron a vivir al campo poco tiempo después del nacimiento de su hermano Kazyk para alejarse de las calles de la gran ciudad y vivir en espacios abiertos.  Su padre era médico y su madre lo ayudaba en su clínica en la ciudad.  A Yurek le gustaba leer libros y jugar juegos de aventuras junto con su hermano menor.  Al llegar los niños a la edad escolar, la familia Orlowski volvió a residir en su casa anterior en Varsovia. En 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial y los alemanes invadieron Polonia y la capital Varsovia.

“Y entonces estalló la guerra...” – El estallido de la guerra

“Leí muchos libros aún antes de la guerra. [...] Me gustaban libros sobre guerras y aventuras que ponen los pelos de punta. Me gustaban libros sobre héroes adultos o niños que experimentan adversidad y más adversidad y que sufren un gran sufrimiento hasta que todo se arregla. Un libro que terminaba mal me llenaba de un tremor que sentía por mucho tiempo después de haber terminado de leerlo. [...] Y mientras más leía, más aumentaba mi envidia de todos esos héroes descritos en los libros. ¿Por qué no me pasa nada a mí? Y entonces estalló la guerra.”[2]

“¿Alguna vez se despertaron por la mañana y no quisieron levantarse y pensaron que ojala sucediese algo, por ejemplo que tengan fiebre, o incluso que estalle alguna guerra pequeña, o alguna tormenta no muy dañina, pero que tenga lo suficiente para seguir durmiendo?  Y entonces eso me pasó a mí de verdad.  Los alemanes vinieron y me liberé de la escuela.”[3]

“Y así un mes de bombardeos, nos escapamos a duras penas del edificio grande que se incendió en llamas. Seguro vieron en alguna película una ciudad que se quema, las llamas estallan de las ventanas de las casas, y se oye el ruido de las vigas de madera que se agrietan por el calor. [...] Un sonido de explosión atronador de paredes que se caen. Corrimos por la calle. Mamá agarraba mi mano y la mano de mi hermano. Las chispas que nos caían encima se encendían una y otra vez sobre el abrigo de mi hermano.[...]
Tras escaparnos del barrio en combustión nos arrastramos un tiempo largo por las calles obscuras y golpeamos en vano sobre las puertas de las casas. Los porteros cerraron las puertas con llave para impedir que miles de refugiados irrumpan a los patios y a los huecos de las escaleras.”
[4]

  • ¿Cómo se describen guerras en los libros? ¿Cómo se imaginaba Yurek el mundo de los sueños?
  • ¿Cómo vivió Yurek el estallido de la guerra?

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“Y entonces me sucede también a mi...” – La vida en el ghetto

Al estallar la Guerra, el padre de Yurek fue reclutado al ejército polaco.  Por orden de los alemanes, Yurek, que tenía 9 años, y su familia pasaron junto con la mayoría de los judíos de Varsovia a vivir en el ghetto a fines del año 1940.  El ghetto de Varsovia era una zona residencial aislada sólo para judíos en la cual vivían alrededor de 450,000 judíos densamente apretados.  Las condiciones de vida en el ghetto eran muy duras: muchos judíos residentes del ghetto se enfermaron y murieron de hambre y la situación de los niños era especialmente difícil.  Para hacerle frente a la dura realidad de la vida en el ghetto, Yurek y Kazyk se inventaron cuentos:

“Los alemanes comprimieron en el ghetto a medio millón de judíos de Varsovia y de todos los alrededores y después de cerrar el área con muros el hambre y las enfermedades se extendieron en el lugar  [...] Cada mañana recibíamos de mamá un emparedado para la merienda de las diez [...] Iba a pie a la Sra. Landau [la maestra] una distancia bastante grande en las calles del ghetto [...] En el camino vi a los muertos que sacaron a las veredas en la madrugada, cubiertos por periódicos  [...] Debido al hambre en las calles habían los que se llamaban arrebatadores.  Ellos arrebataban todo lo que se podía comer  [...] Y un día un arrebatador vestido con trapos me arrebató el paquete.”[5]

“Un día me inventé un cuento, que la guerra, el Holocausto, todo eso no sucede de verdad.  Es sólo un sueño que estoy soñando.  Soy el hijo del emperador de China y mi padre el emperador ha ordenado colocar mi cama sobre un escenario grande y sentó alrededor mío a 20 [...] sabios [...] Mi padre les ordenó adormecerme y causar que sueñe este sueño para que cuando llegué el día, cuando herede el puesto de mi padre, sepa cuán malas son las guerras, qué son el hambre y la orfandad, y no entre en guerras.  Este cuento tenía mucha demanda con mi hermano.  Cada vez que pasaba algo, al producirse una situación amenazante y temible y estando sujetos a un peligro inminente, mi hermano me persuadía a que le cuente el cuento...”
[6]

  • ¿Qué función cumplen el juego y la imaginación en la vida de Yurek en el ghetto?

  • ¿Qué se puede aprender de este pasaje respecto a la relación de Yurek con su hermano Kazyk?

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Los dos pasajes siguientes tratan de la vida diaria de Yurek en el ghetto.  Léanlos y respondan a las preguntas que los acompañan:

“Tras la visita a la tía me iba siempre a visitar a mi abuela porque ella me tenía lástima y me daba medio zloti para viajar a casa en una ricksha [cochecito tirado por una persona].  Me gustaba viajar en ricksha, especialmente si estaba tapizada y adornada con adornos de oro y pequeñas campanas.   Mamá me prohibió viajar en rickshas tapizadas por los piojos que podría haber en el tapiz.  Los piojos transferían en el ghetto la enfermedad del tifus y muchas personas morían cada día de esa enfermedad.  Mamá me permitía viajar sólo en rickshas con asientos de madera.
Pero yo quería sentirme como un rey, y sólo bajaba a cierta distancia antes de la casa para que mamá no me descubriera por casualidad.”

“Un día me dio lástima aquel niño infortunado que se sentaba en la puerta de nuestra casa y gritaba todo el tiempo en una voz que se iba atenuando:
“Un pedazo de pan, [...] un pedazo de pan...” y nadie se apiadaba de él.  Quizá porque habían tantos niños de ese tipo en todos lados.
Me paré un poco más lejos, extendí la mano y dije en voz fuerte:
“Una limosna para un niño pobre... Una limosna para un niño pobre...”
Y para mi sorpresa, la gente me dio dinero. [...]
En poco tiempo recibí suficiente dinero, y fue muy grande la tentación de entrar a la pequeña tienda de juguetes al frente y comprarme por fin un cortaplumas.  Mamá se rehusó a comprarme un cortaplumas.  Dijo que me heriría o heriría a mi hermano.  Al final pensé que no sería justo.  No mendigué para eso.  Le di todo el dinero al niño, regresé a casa y le conté a mamá con mucho orgullo lo que hice. [...]”
[7]

  • ¿Por qué quería Yurek viajar en ricksha, a pesar de la prohibición de su madre?

  • ¿Qué se puede aprender de estos pasajes acerca del proceso de maduración de Yurek en el ghetto? Hagan referencia a las decisiones que él toma.

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“La mayor parte del ghetto ya estaba vacío...” – La expulsión del ghetto y la vida en escondrijos

En el año 1942 los alemanes empezaron a expulsar a los judíos de Varsovia a los campos y en el ghetto se encontraban muchas casas vacías, como recordatorio de las familias expulsadas.  Los judíos que quedaron en el ghetto fueron empleados en diversas fábricas e intentaron seguir manteniéndose en las condiciones duras que prevalecían en el  ghetto.  Los pocos niños que quedaron en el ghetto, solitarios, vivían en un estado de temor permanente a las expulsiones y tuvieron que esconderse para no ser atrapados.  Cuando su madre trabajaba en la fábrica, Yurek y Kazyk se escondían hasta su regreso.  Yurek, de 11 años, describió el entorno de terror en el escondrijo:

“Odiaba esconderme y oír cómo nos buscaban.  Me asustaba a muerte.  Me asustaba también cuando nos escondíamos con adultos.  A veces nos sentábamos encogidos en el ático o en el depósito.  Cerrado por un armario o en un nicho detrás de una pared de ladrillos.  No se puede hacer oír ningún sonido, y sólo se escucha a los que buscan, sus pasos, los golpes a las paredes – encontrarán – no encontrarán – y está prohibido toser o estornudar – y justo pica la garganta o cosquillea la nariz.”[8]

“Yo era Tarzán comandante del mundo, y mi hermano no era mi hermano sino mi enemigo en tiempos de guerra y volvía a ser mi hermano que estaba a la cabeza de un país vecino en tiempos de paz.  Cada uno de nosotros tenía un ejército grande, y durante los seis años de la guerra verdadera nosotros condujimos un juego de guerra propio.  La forma del juego la determinaban las condiciones – si era de noche, o en un lugar oscuro en el escondite, simplemente hablábamos, qué hago yo con mi ejército y qué hace mi hermano con su ejército.  Cuando podíamos jugar durante el día en el suelo conducíamos guerras reales con soldados de plomo o con ejércitos de piezas de ajedrez o con montones enormes de cartas de juego que traje de los departamentos de los expulsados en las casas vecinas.”[9]

  • ¿Qué dificultades tuvieron que afrontar Yurek y su hermano en esos momentos?
  • ¿Cómo hicieron frente a las dificultades?

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“Qué será de los niños...” – La muerte de la madre y el paso al amparo de la tía

A estas alturas, la vida de Yurek y Kazyk se volvió difícil y peligrosa. Tras una época larga de trabajo duro y condiciones de vida insoportables en el ghetto, Zosia, la madre de Yurek, se enfermó. Fue internada en el hospital del ghetto en condición difícil y finalmente murió:

“Mamá se enfermó  [...] y la llevaron al hospital judío en el ghetto.  Nosotros nos quedamos con la tía Stefa.  La noche antes de perder el conocimiento, mamá yacía en cama y su cabeza le dolía más de lo usual.  Ellas pensaban que yo dormía y hablaban entre sí.  Mamá dijo:
“¿Qué será de los niños si no aguanto?”
“No te preocupes, Zosia”, dijo Tía Stefa, “yo tomaré a los niños.”
Y entonces mamá dijo:
“Stefa, llévalos siempre contigo, para bien y para mal.”
Y Tía Stefa prometió y cumplió su promesa.
[...]
Mientras mamá vivía yo pensaba, sentía, que había un personaje transparente que me cuidaba todo el tiempo. Que podía adivinarla escapándose, con el rabo del ojo. Pero nunca pude verla de verdad. Después de un tiempo mi madre reemplazó al personaje misterioso y nos cuidaba a los dos por si misma.”
[10]

  • ¿Cómo intenta Yurek hacer frente a la separación de su madre?
  • ¿Es este modo de enfrentamiento parecido o diferente al enfrentamiento de hasta ahora con la dura realidad del ghetto?  ¿Cómo sigue ayudándolo el personaje de su madre en la continuación?

Al morir su madre, Stefa infiltró a Yurek y a su hermano a la zona polaca de Varsovia, y luego fueron escondidos en un pueblo en un sótano oscuro durante largas semanas.  Finalmente, en el año 1943, Yurek y su hermano fueron transferidos al campo de Bergen-Belzen.  La tía pudo conseguir para ellos permisos de inmigración [aliá] a la Tierra de Israel y tuvieron que separarse.  Desde ese momento los hermanos tuvieron que ser independientes.

“Yurek, escucha, [...] mañana ya no habrá una tía que te explica cada cosa. Presta atención, aquí coloco sólo alimentos para la continuación del camino. En el morral de Kazyk hay sólo ropa [...] y en este morral yo te meto alimentos para el comienzo del camino, emparedados, cuida que no se sienten sobre él. ¿A dónde metiste la libreta? No lo pierdas, Dios nos guarde. Yurek, ahora tienes que ser un adulto, ¿entiendes? [...]
¿Me prometes? Y en las noches pónganse los chalecos de lana [...]
“No se atrevan a decir sus edades correctas,” les recordó [...]
“Tú naciste en el treinta y cinco y tú en el treinta y tres, acuérdense, sino no tendrán suficiente tiempo para los estudios, y tendrán que ir inmediatamente al trabajo... Ustedes no son como todos los niños. Ustedes perdieron seis años de guerra.”
Kazyk se arrimó a ella y se calló.”
[11]

“Yurek escribía un diario.  En la primera página escribió con letras de imprenta:
¿Quizá?
“¿Por qué quizá?”
“Porque siempre dijimos que quizá vamos a salvarnos”.
“¿Quieres escribir acerca de toda la guerra?”
“Si”, dijo Yurek.”
[12]

  • ¿Qué instrucciones les da la tía a los niños?  ¿Por qué?

  • ¿A qué prepara a los hermanos?

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“Mi segunda niñez” – La inmigración [aliá] a Israel

Tras un viaje largo, los dos hermanos llegaron a Israel, donde fueron enviados al Kibutz Genigar.  En el kibutz los hermanos recibieron nombres hebreos, Yurek se convirtió en Uri y Kazyk se volvió Igael.

“Este lugar kibutz era un lugar de lo más raro.  La primera noche que llegamos me sentaron sobre el césped grande al lado del comedor, alrededor se juntaron todos los hablantes de polaco del lugar y yo les conté que hubo en la guerra.  Por unas horas nadie se movió ni hizo un sonido.  Se oían sólo las voces de los grillos y a veces el mugido de una vaca o el ladrido de un perro a distancia.  Y sólo las estrellas se movían en el  cielo por encima de las copas de los cipreses.  El kibutz se convirtió para mi en un nuevo hogar y los pocos años que estudié en la escuela en la institución del kibutz se convirtieron en mi segunda niñez.”[13]

  • ¿Cómo se describe la vivencia de la inmigración [aliá] de Uri?  ¿Y por qué?

  • Lean el próximo pasaje y piensen: ¿por qué la primera experiencia de Uri en el kibutz se convirtió en un momento decisivo en su vida?

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Yurek Orlowski cambió su nombre a Uri Orlev.  Se casó y hoy es padre de Li, Daniela, Itamar y Mijael y abuelo de Eliá y Shaul.  Uri se convirtió en un autor que escribió muchos libros, entre ellos libros para niños.

“No sé si el escribir me ayuda a sobreponerme al pasado.  Sólo sé que no puedo hablar, contar y pensar sobre lo que pasó como persona adulta.  O en otras palabras: cuando me acuerdo, vuelvo a ser el niño que fui, y todo vuelve y aparecer frente a mis ojos como sobreentendido.  El hombre que soy hoy debe caminar con cuidado con estos recuerdos porque pueden ser muy peligrosos.  Es como que camino sobre la superficie de un lago congelado, y todo el tiempo tengo cuidado de no pisar con demasiada fuerza.  Es decir que el no hablar o pensar sobre lo que pasó con ojos del adulto que soy ahora.  Puede ser como un salto sobre hielo fino.  El hielo puede romperse y entonces me hundiré en el abismo.  Y sé que quizá nunca pueda regresar.”[14]

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Resumen

La niñez de Yurek, llena de libertad, imaginación y libros, se cortó de golpe con el estallido de la guerra.  La vida en el ghetto, en especial para los niños, era muy dura – además de las terribles condiciones de existencia en el ghetto, por lo general no había un adulto que los guíe y los cuide durante la mayor parte del día.  Especialmente, los niños tuvieron que afrontar las imágenes difíciles de la vida cotidiana en el ghetto y la separación de familiares queridos que fueron expulsados.  Yurek trató e incluso logró por lo general sobreponerse a estas dificultades con la ayuda de su rica imaginación.  Los cuentos que contaba y las aventuras que inventaba para él y para su hermano constituyeron puntos de anclaje en su vida y le permitieron alzar la cabeza, aunque sea un poco, sobre las aguas turbulentas de la época del Holocausto.
Gracias a esta maravillosa manera de afrontar que adoptó para sí, Uri se convirtió en un autor que utiliza la escritura como forma de recordar el pasado y contar sobre él.


En el marco de las actividades propuestas para los alumnos de 5º - 6º grado en Yad Vashem, el curso de capacitación de la Escuela Central para la Enseñanza del Holocausto ofrece un gira en el local de Yad Vashem en pos del libro “Misjak Hajol” (“El Juego de la Arena”) de Uri Orlev.
La gira suscita un encuentre entre los alumnos y la historia personal y familiar de un niño durante la época del Holocausto y puede constituir una actividad preliminar o complementaria al plan de lección y a la ceremonia propuestas a continuación.
Para informaciones se puede contactar a la Coordinadora de la Sección Primaria en el teléfono 02-6443558 o por correo electrónico:
Limor.bar-ilan@yadvashem.org.il


[1]Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 7-8.
[2]Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 15-16.
[3] Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), página 14.
[4]Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 16, 25.
[5] Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 25-28.
[6] Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 34.
[7]Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 29.
[8]Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 32.
[9]Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 31.
[10]Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 35.
[11]Orlev Uri, Jayalei Oferet
(Soldados de Plomo), Sifriat Poalim, Editorial Hakibutz Haartzi Hashomer Hatzair, Merhavia 1967, páginas 210-211.
[12]Orlev Uri, Jayalei Oferet (Soldados de Plomo), Sifriat Hapoalim, Editorial Hakibutz Haartzi Hashomer Hatzair, Merhavia 1967, páginas 198.
[13]Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 45.
[14]Orlev Uri, Misjak Hajol (El Juego de la Arena), páginas 48.

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