Leyes raciales
puestas en vigencia por el parlamento alemán en Nuremberg el 15 de septiembre
de 1935, que se convirtieron en la base jurídica para la política del racismo
antijudío en Alemania. Trece decretos adicionales fueron agregados a las leyes
de Nuremberg durante los ocho años posteriores, entre ellos la primera
definición oficial de judío y de ario, según su árbol genealógico. Las leyes de
Nuremberg excluyeron sistemáticamente a los judíos de la vida alemana. La primera de
las dos leyes de Nuremberg se denominaba la “Ley de Ciudadanía del Reich” y
establecía que dicha ciudadanía cabía exclusivamente a los arios. Esto despojó
a los judíos de sus derechos políticos, y los redujo de Reichsbürger
(ciudadanos del Reich) a Staatsangehörige (súbditos del Estado). La
segunda, denominada “Ley para la salvaguarda de la sangre y el honor alemán”,
prohibía los casamientos y las relaciones extramatrimoniales
entre alemanes y judíos, el empleo de mucamas alemanas menores de 45 años en
hogares judíos, y el uso de la bandera alemana por parte de judíos. Durante los
primeros tiempos del régimen nazi, se hacían excepciones en la discriminación
de los veteranos judíos de la Primera Guerra Mundial y los funcionarios del
Estado que habían trabajado antes del estallido de la guerra en 1914. Las leyes
de Nuremberg anularon esas excepciones; los héroes de guerra judíos debían ser
tratados exactamente igual que cualquier otro judío. En el verano de
1935 los nazis se hallaban urgentemente necesitados de leyes como éstas. El
Partido Nazi no tenía una política clara sobre el estatus de los judíos en
Alemania, y existían conflictos entre líderes partidarios y funcionarios
estatales sobre la “cuestión judía”. Habían estallado disturbios antijudíos, el
partido y la opinión pública reclamaban alguna clarificación, e Hitler se vio
presionado a proporcionar una respuesta. Las leyes de Nuremberg apaciguaron a
los funcionarios nazis que habían estado reclamando la inclusión de
disposiciones antijudías virulentas en la plataforma partidaria. Las leyes de
Nuremberg no sólo brindaron un mecanismo legal “legítimo” para excluir a los
judíos de las corrientes principales de la cultura alemana, sino que también
proporcionaron al Partido Nazi una base racional para los disturbios
antisemitas y los arrestos que habían llevado a cabo durante los meses
anteriores.
Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto,
Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.),
Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000