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Ciudadano italiano que se hizo pasar por diplomático español en Hungría
del 1o de diciembre de 1944 al 16 de enero de
1945. Partidario del fascismo, Giorgio Perlasca
participó en la conquista de Etiopía por Italia en 1935-1936 y en la Guerra
Civil Española en 1936-1937; su colaboración con las fuerzas nacionalistas del
general Francisco Franco le valió un diploma de reconocimiento. En 1941,
durante un viaje de negocios en Yugoslavia, presenció el trato denigrante que
recibían los judíos. En marzo de 1944 estaba en Hungría cuando el país fue
invadido por Alemania. Giorgio Perlasca no había vuelto a Italia cuando ésta
fue invadida por el ejército alemán en 1943, debido a su posición antinazi, y,
sintiéndose amenazado tras un breve paso por una cárcel húngara, se dirigió a
la legación española en busca de ayuda. Gracias a sus relaciones y al diploma
de reconocimiento recibido en España, obtuvo un pasaporte español de Ángel Sanz
Briz, encargado de negocios en la embajada, y comenzó a trabajar en la
legación, ocupándose de visitar y ayudar a los refugiados alojados en casas que
recibían protección diplomática por parte de países neutrales, entre ellos
España. Al abandonar Sanz Briz la ciudad por temor al
ejército soviético que avanzaba sobre Budapest, Giorgio Perlasca se presentó
ante las autoridades húngaras como su reemplazante, utilizando documentos
falsificados. Como representante español, Giorgio Perlasca advirtió al
Ministerio del Exterior húngaro que no perjudicase los intereses de España en
Hungría, ya que se arriesgaban a represalias contra ciudadanos húngaros que
vivían en España. Con esta amenaza Giorgio Perlasca trató de defender a más de
2.200 judíos que se encontraban en las casas protegidas. Además continuó
visitándolos y suministrándoles provisiones pese a la escasez reinante en la
ciudad sitiada. También se asoció a las peticiones presentadas por otros
representantes de países neutrales y por el nuncio del Vaticano Angelo Rotta,
para que fuesen mejoradas las condiciones de la población judía, especialmente
los niños. El 6 de enero de 1945, contados días antes de
la caída de Budapest en manos de la Unión Soviética, Raoul Wallenberg de
Suecia, Carl Lutz de Suiza y Giorgio Perlasca, se encontraron con el Ministro
del Interior húngaro para amenazarlo con represalias por parte de los Aliados,
si los húngaros y los alemanes se atrevían a ejecutar los planes de liquidación
del gueto judío en Budapest y si atacaban a sus protegidos en las casas que se
encontraban en el “gueto internacional”. De este modo lograron salvarlos.
El 9 de junio de 1988, Giorgio Perlasca fue
honrado por Yad Vashem como “Justo de las Naciones”. |