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Embajador de Portugal en Budapest, de octubre de 1939 a junio de
1944. Al ser conquistada Hungría por Alemania en marzo de 1944, los países
neutrales no reconocieron al nuevo gobierno. Respondiendo al pedido de los
Aliados, el dictador de Portugal, António de Oliveira Salazar, redujo el nivel
de la representación diplomática en Hungría, y Carlos de Almeida
Afonseca de Sampaio Garrido fue llamado de regreso a Portugal. Hasta su salida
de la ciudad en junio, Carlos de Almeida Afonseca de Sampaio Garrido dedicó sus
esfuerzos a ayudar a los judíos. La presencia de las SS en Budapest aceleró en
esos días las persecuciones de todos los residentes, sin exceptuar a las
representaciones diplomáticas. Carlos de Almeida Afonseca de Sampaio Garrido
brindó asilo en su casa a una docena de perseguidos, en su mayoría judíos, sin
notificar a su ministerio. El 28 de abril a las 5 de la mañana, su residencia
fue allanada por agentes de la policía política del régimen fascista húngaro y
sus protegidos fueron conducidos a la prisión central de Budapest. Carlos de
Almeida Afonseca de Sampaio Garrido resistió el arresto de sus huéspedes y
presentó una protesta oficial al gobierno, exigiendo su liberación, la investigación
de los culpables de la afrenta y la disculpa oficial por la violación de la
extraterritorialidad de la embajada portuguesa. Con esta actitud consiguió la
liberación de esas personas pero fue declarado persona non grata en
Hungría. Ante esta situación tuvo que informar al Ministerio del Exterior sobre
las proyecciones diplomáticas de su actuación; el ministerio ya le había
advertido, el 11 de mayo, sobre la “irregularidad” de la misma. Carlos de
Almeida Afonseca de Sampaio Garrido se trasladó el 5 de junio a Suiza, desde
donde continuó enviando instrucciones a su sucesor a cargo de la embajada,
Alberto Branquinho, para que continuase ayudando a judíos perseguidos. |