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comienzos de la década de 1940, el Dr. José Santaella era agregado de
agricultura en la embajada de España en Berlín. En 1943, junto con su esposa
Carmen Ruiz y sus cuatro hijos, se trasladó a una finca en Diedersdorf. La familia
Santaella, que era católica observante, escondió en su casa a una mujer judía,
Gertrude Neumann, empleándola como costurera. En abril de 1944, necesitado de
una institutriz para sus hijos, José y Carmen Ruiz Santaella entrevistó en
Berlín, por recomendación de Gertrude Neumann, a Ruth Arendt, enfermera de
profesión, que vivía escondida en esa ciudad hacía ya un año, y la trasladó a
su residencia en el automóvil diplomático. En mayo de 1944 la familia Santaella
contrató como cocinera a la madre de Ruth, que también vivía escondida en
Berlín. Ambas cambiaron sus nombres para ocultar su identidad de los demás
empleados, Ruth a Neu y su madre a Sra. Werner. Las tres mujeres recibían
sueldo por su trabajo. En septiembre de 1944 José Santaella y su
familia fueron trasladados a Suiza. A pesar de sus intentos, no lograron llevar
consigo a Ruth; siguieron ocupándose de la suerte de las tres mujeres y les
enviaban paquetes de alimentos por intermedio de un funcionario de la embajada
en Berlín. La relación entre todos ellos continuó aun después de finalizada la
Segunda Guerra Mundial. El 13 de octubre de 1988, los esposos Santaella
fueron honrados por Yad Vashem como “Justos de las Naciones”. |