|
Denominación cifrada del plan nazi para
resolver la “cuestión judía” asesinando a todos los judíos en
Europa. La solución final fue la culminación de muchos años de
desarrollo de las políticas nazis: desde los primeros escritos
de Adolf Hitler sobre la necesidad de una solución a la
cuestión judía en Europa, pasando por los intentos nazis de
inducir la emigración masiva durante la década del ’30 y el
plan de deportación colectiva a un destino determinado durante
los primeros años de la guerra, hasta la decisión, en 1941, de
exterminar totalmente al pueblo judío. En septiembre de 1919 Hitler escribió su
primer documento político, en el que señaló que la cuestión
judía sería resuelta a través de la remoción total de los
judíos de Europa, que debía ser llevada a cabo no de forma
emocional, mediante pogroms o métodos similares, sino
en base a una eficiente planificación. Para Hitler, el tema
judío era la cuestión esencial del nazismo. De hecho, estaba
obsesionado con los judíos y decidido a encontrar una solución final
para librarse de ellos. Sin embargo, sus primeros escritos y
declaraciones no pueden ser considerados un boceto de los
asesinatos perpetrados años después. Durante la década del ’30, Hitler estuvo
convencido de que la respuesta al problema judío era la
emigración masiva. La legislación antijudía adoptada en
Alemania desde el momento en que llegó al poder en enero de
1933 hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial en
septiembre de 1939, fue diseñada para convencer y
posteriormente imponer a los judíos el abandono del país. En
enero de 1939, en el Parlamento alemán, Hitler criticó al
mundo libre por no recibir a inmigrantes judíos y advirtió que
las consecuencias de la guerra incluirían la “aniquilación”
del judaísmo europeo. Los expertos discuten si esa afirmación
debe ser interpretada como una manifestación directa de su
propósito de exterminar a los judíos, o si se trataba de una
manipulación destinada a presionar al mundo libre para que
abriese sus puertas a los judíos alemanes. Cuando Alemania invadió Polonia, dando
comienzo a la Segunda Guerra Mundial, 1.800.000 judíos más
pasaron al control nazi. Hitler no ordenó inmediatamente su
exterminio. En su lugar, fue formulado un plan para deportar a
todos los judíos que vivían dentro del Reich a una zona
especial del Generalgouvernement,
en el distrito de Lublin. Los nazis trataron de poner en
práctica este Plan de Nisko y Lublin, pero nunca se concretó,
porque ya en la primavera de 1940 estaba claro que el mismo no
solucionaría la cuestión judía, ya que en Polonia no existía
el territorio necesario. La siguiente fase en la política
antijudía, introducida en mayo de 1940, fue el Plan
Madagascar – propuesta de deportar a todos los judíos
europeos a una colonia francesa en esa isla de África
oriental. Pero los alemanes fueron derrotados en la “Batalla
de Inglaterra” pocos meses después, por lo que la idea de
transportar millones de personas por vía marítima se volvió
impracticable. Los nazis atacaron a su anterior aliado, la
Unión Soviética, en junio de 1941. Unidades móviles de
exterminio, denominadas Einsatzgruppen,
junto al ejército regular, unidades policiales y
colaboracionistas locales, comenzaron de inmediato con el
asesinato sistemático de los judíos soviéticos. Esta fue la
primera vez que se utilizó el exterminio masivo y organizado
como un método para resolver la cuestión judía. En julio, Hermann Göring autorizó los preparativos
para la solución final A fines de 1941 y comienzos de 1942, los nazis
establecieron campos de exterminio, comenzaron las deportaciones y perfeccionaron los métodos de matanza en
masa. La primera prueba de gaseamiento se llevó a cabo en Auschwitz en septiembre de 1941, y a finales del otoño se
construyeron campos de exterminio en Belzec y Chelmno. Sobibor, Treblinka,
Majdanek y Auschwitz se transformaron en centros de exterminio
en la primavera de 1942. Entre tanto, el 12 de diciembre de
1941, Hitler le confió a su círculo íntimo que el exterminio
se extendería hasta incluir a todos los judíos de Europa en
los planes de la solución final. En la Conferencia de Wannsee en enero de
1942, se reunieron funcionarios del gobierno alemán y jerarcas
de las SS para coordinar el exterminio total del judaísmo
europeo. A partir de ese momento y hasta el fin de la guerra
en 1945, la solución final fue una política oficial del nazismo. |