Traslados
forzosos y colectivos de judíos a lugares específicos de residencia, campos de
concentración y campos de exterminio, realizados por los nazis con el fin de
eliminar su presencia de zonas determinadas y facilitar el control sobre ellos,
su explotación y su eventual destrucción. Ya en 1919 escribió Adolf Hitler que
era necesario expulsar en su totalidad a los judíos de Alemania, mediante una
metodología eficiente. Hacia mediados de la década del ’30, las SS transformaron ese objetivo
teórico en una política que procuraba obtener una Alemania físicamente “limpia”
(Judenrein) o
“libre” (Judenfrei) de judíos. Después de la anexión de Austria (Anschluss)
en marzo de 1938 y del pogrom de
noviembre de 1938 (Kristallnacht- Noche de los Cristales), los nazis comenzaron a presionar a los
judíos para que emigrasen por sus propios medios. La
primera etapa de las deportaciones comenzó poco después de la invasión alemana
a Polonia en septiembre de 1939. Los judíos polacos fueron forzados a abandonar
sus hogares y confinarse en guetos. También hubo intentos para desplazarlos al
territorio soviético. En la etapa siguiente, los nazis resolvieron deportar a
todos los judíos que vivían dentro del Reich a una zona en el Generalgouvernement de
Polonia, denominada la Reserva de Lublín. Denominado Plan de Nisko y Lublín,
este esquema era parte de un programa nazi más amplio para reubicar comunidades
diversas en Europa: tenía la intención de expulsar a muchos polacos de Polonia
y repoblar la zona con alemanes étnicos (Volksdeutsche),
fundamentalmente de la Unión Soviética. Adolf Eichmann fue puesto a cargo de
las deportaciones de judíos y polacos, como experto de las SS en “asuntos
judíos y evacuaciones”. Sin embargo, el proyecto fracasó y los planes de reasentamiento
poblacional se interrumpieron totalmente a mediados de 1941, durante los
preparativos para invadir la Unión Soviética. En ese momento, el objetivo de
Hitler de expulsar a todos los judíos de las zonas ocupadas por Alemania no se
había logrado aún. La
siguiente etapa de las deportaciones fue resultado de un cambio en las
políticas nazis con respecto a los judíos: de la expulsión al exterminio
masivo. Después de invadir la Unión Soviética en junio de 1941, los alemanes
comenzaron a fusilar a los judíos soviéticos. Sin embargo, este método no podía
ser aplicado en las ciudades de Europa occidental, por lo que los nazis
resolvieron deportar judíos a centros de exterminio en el este. Las
deportaciones del gueto de Lodz al primer campo de exterminio en Chelmno
comenzaron en diciembre de 1941. Los otros grandes campos de exterminio
estuvieron en condiciones de funcionar a mediados de 1942. Los judíos eran
trasladados a los campos en trenes. El Ministerio de Transportes y la
empresa de Ferrocarriles Alemanes colaboraron con los nazis en sus objetivos
criminales, proporcionando trenes especiales para los judíos. En la mayoría
de los casos, éstos eran hacinados en vagones de ganado; en el norte de
Europa algunos judíos debieron pagar su pasaje, y en algunos casos abonaron la diferencia
para pasar a primera clase. Eventualmente, sin importar cómo llegaron,
todos los judíos deportados al este sufrieron todos el mismo destino. Los judíos de Polonia fueron
transportados a campos de exterminio durante todo el año 1942. En marzo de ese
año cerca de 60.000 judíos eslovacos fueron deportados a la muerte en Polonia.
En julio se realizaron deportaciones masivas desde Francia, Bélgica y Holanda –
al principio sobre todo de refugiados judíos extranjeros. En agosto, fueron deportados
5.000 judíos de Croacia. Desde fines de octubre, más de 700 judíos de Noruega
fueron arrestados y llevados a campos de exterminio. Las deportaciones de todos
estos países continuaron durante 1943, pero los alemanes comenzaron a
concentrarse fundamentalmente en los judíos de los Balcanes. Rumania
deportó a Transnistria a los judíos de los territorios soviéticos que habían
pasado a su poder, incluyendo Besarabia y Bucovina, pero se negó a deportar a
judíos rumanos. El gobierno italiano protegió a los judíos bajo su
jurisdicción, que incluía el sur de Grecia y Francia y zonas de Yugoslavia.
Pero la mayoría de los judíos griegos vivían en el norte de Grecia, en
Salónica, que estaba ocupada por los alemanes, por lo cual aproximadamente
44.000 fueron deportados a campos de exterminio entre marzo y agosto de 1943,
seguidos posteriormente por el resto. Los
alemanes también intentaron deportar a los judíos de Dinamarca en octubre de
1943. Sin embargo, la población local hizo fracasar su plan, al ocultarlos y
luego trasladarlos clandestinamente a la neutral Suecia. En
1944 la mayoría de los judíos remanentes fue deportada de Eslovaquia y del
último gueto, Lodz. Pero los principales esfuerzos de los nazis en ese momento
se concentraron en la destrucción del judaísmo húngaro. Después de que Alemania
ocupara Hungría en marzo de 1944, fueron deportados a la muerte en Auschwitz
437.000 judíos.
Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto,
Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.),
Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000